Tras la aparición de una amenaza de tiroteo en un baño del colegio Domingo Savio, las autoridades activaron el protocolo de seguridad y realizaron las denuncias correspondientes ante la Policía y el Ministerio de Educación.
El director de la institución, Andrés Quezada, explicó que el hecho no puede tomarse como una simple broma o “picardía”, sino como un delito que implica consecuencias legales y operativas.
“Básicamente lo que pasó fue una amenaza en un baño que advertía que iba a haber un tiroteo. No podemos desestimar estas situaciones, por eso se activó el protocolo, se hizo la denuncia policial para que intervenga Fiscalía, se notificó al Ministerio y se comunicó a las familias y docentes”, detalló en diálogo con Nuestras Mañanas por Radio del Mar.
Quezada remarcó que, en el contexto actual, este tipo de hechos suelen estar vinculados a retos virales difundidos en redes sociales, lo que genera preocupación en la comunidad educativa.
“Más allá de las picardías que suelen hacer los chicos, se están transformando en retos virales que circulan en redes y nos perjudican. Hoy en día, teniendo en cuenta la ley, ya no hablamos de una travesura sino de un delito, y si se trata de un menor mayor de 14 años puede haber consecuencias graves”, explicó.
El director también señaló que estas amenazas implican un despliegue adicional de recursos policiales y gastos en un contexto de recursos limitados, lo que agrava la situación.
En cuanto al desarrollo de las clases, indicó que se dictaron con normalidad, aunque con presencia policial preventiva. Esta medida continuará en los próximos días, mientras se organizan charlas informativas y preventivas para estudiantes y familias.
“La mayor parte de los padres prefirió no mandar a sus hijos, y es una realidad que entendemos y comprendemos”, sostuvo.
Además, destacó la importancia del rol familiar en el control y acompañamiento del uso de redes sociales por parte de los adolescentes.
“Hoy es un reto viral, pero en las redes también hay pedofilia, trata de personas y drogas. En la institución podemos abordar la convivencia durante las horas escolares, pero el resto del tiempo los chicos están fuera del colegio, y ahí es fundamental el control de las familias”, expresó.
Quezada subrayó que hablar abiertamente sobre estos temas es clave para prevenir situaciones más graves.
“Los temas hay que plantearlos como cuestiones preventivas. Dentro del protocolo se aconseja hablar del tema, porque lo que no se habla se invisibiliza. Tenemos que dar mensajes claros sobre las consecuencias del mal uso de las redes sociales”, concluyó.