En el marco del Mes de las Infancias, la Municipalidad de Comodoro Rivadavia puso en marcha un amplio cronograma de actividades comunitarias orientadas a la recreación, la inclusión y el fortalecimiento del tejido social. En diálogo con el programa La Tribuna por Radio del Mar, el secretario de Desarrollo Humano y Familia, Ángel Rivas, detalló el trabajo conjunto que se lleva adelante entre distintas dependencias municipales y trazó un panorama sobre la realidad social y territorial de la ciudad.
“La gestión marca la impronta que tiene desde hace muchísimos años. Se viene trabajando muy fuerte y de manera articulada con Cultura, Comodoro Turismo y Comodoro Deportes. Estamos desarrollando actividades en 14 espacios con el objetivo de llegar a la mayor cantidad de familias comodorenses posibles y celebrar en este contexto tan complejo”, explicó el funcionario.
Al ser consultado sobre el alcance de las políticas sociales, Rivas adoptó una postura reflexiva ligada al territorio: “Somos autocríticos en el sentido de que reconocemos que nos falta llegar a una mayor cantidad de situaciones. Comodoro es muy particular por su geografía, su extensión y la gran cantidad de barrios que tiene”. En esa línea, remarcó que el objetivo es “seguir incorporando profesionales a los equipos técnicos, tratar de que los espacios sigan abiertos más allá de las 15 horas y obtener ese dato concreto de las distintas realidades barriales que nos permita diseñar políticas públicas basadas en el territorio”.
En esa línea, el titular de la cartera social ponderó la labor sostenida de los Centros de Promoción Barrial (CPB): “Son una referencia a nivel país con una política pública que ya supera los 42 años de historia. Hoy contamos con 11 CPB, de los cuales 10 funcionan con jardines maternales, integrados por personal de enorme experiencia que articula día a día con los CAPS para contener las problemáticas de cada barrio”.
Por último, Rivas se refirió al esquema presupuestario del área, condicionado por las contingencias climáticas y las obras de mitigación en el sector del Cerro Hermitte. “Teníamos un presupuesto asignado que debió readecuarse ante las emergencias. Nos toca la responsabilidad histórica de administrar los recursos en un momento complejo y desafiante, pero es una oportunidad para pensar qué modelo de ciudad queremos construir a futuro”, concluyó.