El proyecto, defendido por los secretarios Maximiliano Fariña y Alejandro Cacace, propone una poda masiva de leyes y decretos que la actual gestión considera un estorbo para el funcionamiento eficiente de la economía y la administración pública.
Durante el debate, Alejandro Cacace alertó sobre la saturación del sistema normativo argentino: “Llegamos a contar un millón de normas entre leyes, decretos y resoluciones. Esto tiene un costo enorme, primero para el ciudadano y luego para la administración pública por la dificultad de aplicación”, argumentó el funcionario.
La ley apunta a eliminar estructuras que hoy solo existen “en los papeles”, derogando normas que crean organismos con financiamiento público que ya no cumplen funciones o que han sido superados por nuevas tecnologías. Según el Ejecutivo, estas regulaciones no solo son inútiles, sino que en muchos casos limitan el derecho de propiedad y la libertad individual.
Con el respaldo de los bloques aliados, La Libertad Avanza pretende llevar el proyecto al recinto en la primera quincena de mayo. La sesión se realizaría poco después del 29 de abril, fecha en la que el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, brindará su informe de gestión ante la Cámara Baja.
El oficialismo confía en que la derogación de estas “leyes muertas” facilitará la desburocratización del país, aunque desde la oposición se aguarda el detalle pormenorizado de cada norma a eliminar para evitar que la limpieza legislativa afecte derechos o controles vigentes.