En el marco de los intensos cambios tecnológicos que atraviesan la vida cotidiana, la educación y la política, el coordinador del Programa de Cultura Digital, Horacio Avendaño, dialogó con La Tribuna sobre el lanzamiento de la Diplomatura en Cultura Digital e Inteligencia Artificial y analizó los dilemas éticos que plantea el avance tecnológico.
Durante la charla, Avendaño puso el foco en la necesidad de articular políticas públicas y marcos educativos frente a fenómenos como la desinformación, las estafas virtuales, el ciberacoso y la manipulación de imágenes mediante IA, señalando que la articulación comunitaria y estatal es el pilar fundamental promovido por la UNESCO a nivel global. Asimismo, ejemplificó el impacto de la comunicación digital analizando casos electorales recientes como las comunidades masivas de WhatsApp del “Ejército de Lula” en Brasil, un fenómeno que comenzará a verse con fuerza en el escenario político argentino hacia 2027.
La trampa del “reemplazo cognitivo”
Consultado sobre la relación cotidiana de los usuarios con las herramientas automatizadas, Avendaño advirtió sobre lo que definió como un proceso riesgoso de delegación intelectual: “La tendencia más preocupante hoy es el reemplazo cognitivo. Le estamos pidiendo a la inteligencia artificial acciones que deberíamos hacer los seres humanos. Pasa con estudiantes que entregan trabajos impecables pero después no pueden explicar lo que aprendieron. Cuando le delegamos todo, la IA termina tomando decisiones por sí misma y nosotros nos corremos de gestionar la vida humana”.
En esa misma línea, al ser consultado sobre el avance de la inteligencia artificial genómica y la bioética, remarcó que las herramientas no son buenas ni malas por sí mismas, sino que dependen de la orientación humana. “La IA puede curar enfermedades que la ciencia no lograba descifrar o utilizarse para clonaciones basadas en la supremacía de una raza. La decisión tiene que seguir siendo humana; si se la dejamos enteramente a la IA, la escala va a quedar fuera de nuestro control”.
Una diplomatura accesible y federal
Respecto a la propuesta formativa dictada junto a la Facultad de Humanidades y Ciencias Sociales, Avendaño remarcó que la cursada es completamente virtual, flexible y con tutorías humanas para acompañar a quienes no tengan experiencia en entornos digitales.
La diplomatura está dirigida a toda la comunidad y no requiere formación universitaria previa para cursarla. En tanto, aquellos participantes que ya cuenten con titulación de grado podrán acreditar el trayecto formativo como posgrado universitario.
Las inscripciones continúan abiertas a través de las redes sociales del Programa de Cultura Digital y de la facultad.