La composición religiosa de la Argentina continúa transformándose. Si bien el catolicismo sigue siendo la religión con mayor cantidad de fieles, ya no conserva la hegemonía que mantuvo durante décadas y registra una caída sostenida, especialmente entre los jóvenes.
Según los datos relevados, el 57,7% de la población se identifica como católica, mientras que el 22,4% asegura no pertenecer a ninguna religión y el 17,4% se reconoce como evangélica.
La diferencia generacional es uno de los aspectos más destacados del estudio. Entre los jóvenes, el porcentaje de católicos alcanza el 44,6%, mientras que entre los adultos mayores llega al 69%, lo que evidencia una menor identificación de las nuevas generaciones con la Iglesia Católica.

Por otra parte, la población sin filiación religiosa presenta una mayor presencia en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) y entre personas con niveles educativos medios y altos.
El investigador del CONICET, Juan Cruz Esquivel, señaló que los resultados reflejan una tendencia que viene consolidándose desde hace años. “Se confirma el avance de procesos de desinstitucionalización religiosa. Pero una proporción significativa mantiene creencias y prácticas espirituales”, explicó.
Asimismo, destacó que gran parte de quienes no se identifican con una religión continúan siendo creyentes. “En este grupo hay personas que son creyentes, la gran mayoría, pero no se identifican con ninguna religión”, indicó.

Los datos muestran así una sociedad cada vez más diversa en términos de creencias, con una disminución de la pertenencia institucional religiosa y un crecimiento de formas más individuales de espiritualidad y práctica de la fe.