Foto: gentileza Carla Fiorito.
A partir de muestras y necropsias tomadas durante el letal brote de Influenza Aviar de Alta Patogenicidad (IAAP) H5N1 registrado en 2023 en las costas de Chubut, la veterinaria e investigadora Carla Fiorito, al frente de un equipo del Centro para el Estudio de Sistemas Marinos (CESIMAR, CONICET), logró un avance científico de impacto mundial: determinó la forma precisa en que el patógeno daña a los mamíferos marinos y confirmó, por primera vez en fauna silvestre, la transmisión vertical del virus desde la madre al feto a través de la placenta.
El estudio, publicado en la revista especializada Veterinary Pathology junto al Instituto Universitario de Sanidad Animal de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria, comprobó que esta variante posee un marcado neurotropismo. Lejos de limitarse al sistema respiratorio, ataca prioritariamente el cerebro y la médula espinal de lobos y elefantes marinos, e incluso genera severas lesiones cardíacas y abortos espontáneos durante la gestación.
En diálogo con La Tribuna Radio, Carla Fiorito detalló el comportamiento del patógeno tras su salto de especie: “A este virus le gusta más el sistema nervioso central; justamente lo que tratamos de hacer es ver cuáles son sus órganos de elección. Es una variante muy nociva para ellos, genera lesiones cerebrales, en el corazón y produce abortos y pérdidas, algo que no estaba registrado hasta ahora”.
Consultada respecto a la reciente aparición de un ballenato muerto en las costas locales, la especialista confirmó que los monitoreos se mantienen activos: “Siempre que aparecen animales icónicos hay grupos de investigación que toman muestras para averiguar las causas de muerte. Las muestras se están tomando, pero son análisis difíciles y procesos largos: nosotros comenzamos en 2023 y pudimos publicar el trabajo recién este año”.
Más allá de la relevancia internacional de la investigación, Fiorito aprovechó el aire para visibilizar la profunda crisis que atraviesan los equipos del CONICET ante la falta de recursos: “Se está haciendo muy cuesta arriba este momento que estamos pasando los investigadores sin financiación para seguir. Este trabajo demuestra que podemos seguir adelante, pero realmente necesitamos apoyo económico porque es difícil. Estamos en un momento complejo para la ciencia argentina, pero resistimos, esa es la palabra”, sentenció.