El fiscal Martín López Perrando citó a declarar a dos hombres que, en la época del asesinato, integraban el grupo de boy scouts junto al principal sospechoso, Cristian Graf.
Las audiencias testimoniales, programadas para este martes 12 y jueves 14 de mayo, generan una fuerte expectativa en la familia de la víctima. Javier Fernández, hermano de Diego, señaló que se trata de personas que conocían de cerca los movimientos de Graf en aquel entonces: “Ojalá que estas dos personas declaren con el corazón y nos ayuden a encontrar la justicia que muchos estamos buscando”, expresó.
El hallazgo “de rebote” en la ex casa de Cerati
Los restos de Diego fueron descubiertos de manera accidental por un grupo de obreros que trabajaba en una medianera de la calle Avenida Congreso 3748, una propiedad con historia: allí vivió la artista Marina Olmi y fue la residencia del músico Gustavo Cerati durante gran parte de los años 80.
Durante un desmoronamiento de tierra desde el jardín lindero, donde vivía la familia Graf, aparecieron los huesos y objetos personales que permitieron identificar a Diego: un reloj Casio con calculadora, una moneda japonesa y restos de su uniforme escolar. Mientras el líder de Soda Stereo creaba su música a pocos metros, el cuerpo del adolescente yacía oculto a solo 60 centímetros de profundidad.
Las pruebas que cercan a Graf
Aunque Cristian Graf negó haber sido amigo de la víctima y aseguró desconocer que había un cuerpo en su patio, las pruebas forenses del Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF) cuentan otra historia. Los peritos determinaron que Diego fue asesinado de una puñalada en el tórax y que hubo un intento de desmembrar el cuerpo antes del entierro.
La citación de los amigos scouts se da en paralelo a un reciente allanamiento con georradar en la casa del sospechoso, cuyos resultados se conocerán en un mes. La fiscalía busca determinar si hubo complicidad o si alguien más del entorno conocía el secreto que permaneció bajo tierra durante cuatro décadas.