Referentes de los centros de jubilados de la ciudad expresaron su preocupación por la situación que atraviesan los afiliados al PAMI y reclamaron respuestas urgentes a las autoridades. Según explicó Mario Quinteros, del Centro de Jubilados del Petróleo y Gas Privado, los 18 centros locales mantuvieron una reunión con asistencia completa, en la que elaboraron un petitorio conjunto dirigido a las autoridades del organismo.
“El otro día nos reunimos todos los centros de jubilados, con asistencia perfecta de los 18 centros, y entregamos un petitorio a las autoridades del PAMI local para que sea elevado y que todo se normalice”, explicó Quinteros en diálogo con Nuestras Mañanas por Radio del Mar.
En ese sentido, remarcó que la principal preocupación gira en torno a la salud de los afiliados y la continuidad de servicios y actividades que consideran fundamentales. “Para nosotros la salud es vida y sentimos que nos la están quitando. El tiempo que está transcurriendo es mucho y seguimos con entrevistas y promesas, pero siempre pasa lo mismo”, sostuvo.
El referente también cuestionó que las decisiones se tomen lejos de la realidad local. “Las decisiones se toman a cientos de kilómetros de distancia y entre unos pocos. Hace más de 20 años que vemos esta situación y nadie se acuerda de lo que pasa en los centros”, afirmó.
Entre los reclamos, destacó la interrupción de talleres destinados a adultos mayores, actividades que consideran esenciales para el bienestar físico y emocional. “Los talleres estaban cortados y no se sabía cuándo iban a empezar. Esto hace a la salud, no saben lo bien que hace. Si no llegan los fondos, quienes dictan los talleres no pueden trabajar”, señaló.
Asimismo, advirtió que, de no obtener respuestas, podrían avanzar con medidas más firmes. “Si esto perdura, no nos va a quedar más remedio que producir un hecho contundente para que vean que insistimos. Estamos jubilados del trabajo, no de la vida”, expresó.
Por último, Quinteros remarcó el impacto económico que representa la compra de medicamentos para los afiliados. “El gasto depende de cada patología. En mi caso, tengo que tomar siete pastillas distintas por día”, concluyó.