(Víctor Amigorena Director Periodístico Radio Del Mar/Del Mar Digital)
El escenario combinó factores estructurales y coyunturales: declino natural de los campos, costos crecientes, precios internacionales que no acompañaron y, sobre todo, el retiro progresivo de YPF como actor central del convencional en la región, además de la reducción de inversiones de las operadoras, en una clara política de ajuste.
Empresas que cerraron y actividad en retroceso
Uno de los impactos más visibles del año fue el achicamiento del entramado de empresas de servicios petroleros, históricamente uno de los pilares de la economía comodorense. A lo largo de 2025 se registraron cierres de bases operativas, retiros de compañías multinacionales y migración de firmas hacia otras cuencas, principalmente Vaca Muerta.
El caso más resonante fue el de Halliburton, que cerró su base en la ciudad y dejó cerca de 300 trabajadores sin empleo, marcando un punto de inflexión en la conflictividad laboral del año. A esto se sumaron decisiones de otras empresas de servicios especiales que redujeron personal o directamente dejaron de operar en la cuenca, debilitando la capacidad tecnológica instalada.
Fuentes del sector energético, entre ellas el portal especializado depetroleo.com, coinciden en que no se trata de episodios aislados, sino de un proceso de reconfiguración profunda, donde el negocio del petróleo convencional pierde competitividad frente a otras regiones del país.
Empleo: despidos visibles y un impacto mayor al que muestran las estadísticas
Si bien las estadísticas oficiales del mercado laboral siguen mostrando niveles de desempleo relativamente bajos en el aglomerado Comodoro Rivadavia–Rada Tilly, la realidad cotidiana expone otra dimensión del problema. Durante 2025 se multiplicaron los despidos, retiros voluntarios, suspensiones y reubicaciones, tanto en operadoras como en contratistas y subcontratistas.
Referentes gremiales y empresariales estiman que miles de puestos de trabajo se perdieron en la cuenca en los últimos años, con un impacto que no siempre se refleja de manera inmediata en los indicadores tradicionales. Parte de esa diferencia se explica por trabajadores que abandonan la búsqueda laboral, migran a otras provincias o pasan a formas de empleo más precarias.
El efecto se trasladó rápidamente a otros sectores: comercio, servicios, alquileres y construcción comenzaron a sentir con fuerza la caída del ingreso petrolero, generando un derrame inverso en la economía regional.
El retiro de YPF y la incertidumbre del recambio
La decisión de YPF de retirarse de áreas convencionales del Golfo San Jorge marcó un antes y un después. El traspaso de yacimientos emblemáticos, como Manantiales Behr, abrió expectativas en torno a nuevas inversiones, pero también dejó un período de transición cargado de incertidumbre.
Proveedores locales y pymes del sector denunciaron demoras, renegociaciones de contratos y falta de definiciones claras sobre planes de inversión, niveles de actividad y tratamiento del pasivo ambiental. En muchos casos, empresas que habían trabajado durante décadas con la petrolera estatal quedaron expuestas a un escenario de fragilidad financiera.
Precio del petróleo: un límite para los campos maduros
El contexto internacional tampoco fue favorable. Durante gran parte de 2025, el precio del crudo Brent se movió en torno a los 60–65 dólares por barril, un nivel que resulta ajustado para sostener inversiones significativas en cuencas maduras como la del Golfo San Jorge.
En este tipo de yacimientos, donde la productividad es menor y los costos operativos son altos, un precio internacional sin margen termina impactando directamente en la cantidad de equipos activos, en la perforación y en la contratación de servicios.
Regalías en baja y tensión en las cuentas provinciales
La caída de la actividad y los precios tuvo un efecto directo sobre las regalías petroleras de Chubut, que mostraron una baja significativa en 2025. La menor recaudación redujo el peso relativo de los ingresos petroleros en el presupuesto provincial, tensionando las finanzas públicas y limitando la capacidad de respuesta del Estado frente a la crisis.
Este escenario reavivó el debate sobre el futuro del petróleo convencional y el rol de la provincia en un contexto de menor producción y recursos.
Política, incentivos y la apuesta a sostener el convencional
Ante este panorama, Nación y Provincia avanzaron en medidas de alivio fiscal para intentar frenar el deterioro. Entre ellas, se destacó la exención de derechos de exportación al petróleo convencional, una herramienta pensada para mejorar la rentabilidad de los proyectos y atraer inversiones a cuencas maduras.
En paralelo, se discutió un esquema de reducción de regalías, condicionado a compromisos de inversión y sostenimiento de la actividad. La apuesta oficial es que estos incentivos permitan evitar un colapso mayor del empleo y mantener un piso productivo en la región.
Pymes en riesgo y una economía que busca reacomodarse
Las pymes petroleras fueron uno de los sectores más golpeados. La pérdida de contratos, la concentración de servicios y los retrasos en los pagos pusieron en riesgo la continuidad de muchas empresas locales, algunas de ellas con décadas de trayectoria en la ciudad.
La preocupación no es sólo económica, sino estratégica: la pérdida de proveedores locales implica también perder capacidad técnica, conocimiento acumulado y autonomía productiva, elementos clave para cualquier intento de reactivación futura.
Perspectivas: un futuro abierto, pero condicionado
De cara a lo que viene, Comodoro Rivadavia enfrenta un desafío complejo. El futuro del petróleo convencional dependerá de la velocidad y la magnitud de las inversiones, de la efectividad de los incentivos fiscales y de la evolución del precio internacional del crudo.
Si el recambio de operadoras logra consolidarse con reglas claras y compromiso de inversión, la cuenca podría estabilizar su producción y sostener parte del empleo. Si no, el riesgo es que el proceso de achique se profundice y que el petróleo deje de cumplir el rol ordenador que tuvo durante más de un siglo en la economía local.
En 2025, la ciudad volvió a comprobar que su identidad petrolera sigue vigente, pero también que el modelo que la sostuvo durante décadas está en plena transformación.