Las compras bajo el régimen puerta a puerta continúan registrando marcas históricas en la Argentina. De acuerdo con un informe de la consultora Analytica, en junio las importaciones concretadas a través de servicios courier alcanzaron los USD 125 millones, lo que representa un incremento del 73,8% respecto al mismo mes del año pasado y establece un récord histórico para este canal.
La expansión muestra un impacto aún mayor al analizar el acumulado: en el primer semestre de 2026 se ingresaron al país USD 643 millones mediante esta modalidad, cifra que implica un crecimiento del 104,2% frente al mismo período de 2025 y que se ubica muy cerca de rozar el total importado a lo largo de todo el año anterior.
Factores clave y el impacto en el comercio local
El incremento de estas operaciones responde a la conjunción de la estabilidad en el tipo de cambio, la recuperación en dólares del salario privado registrado y, fundamentalmente, las desregulaciones normativas implementadas para el sector. Entre ellas se destacan la equiparación de condiciones entre el correo oficial y los couriers privados, la elevación de la franquicia libre de impuestos hasta los USD 400 por envío y el aumento del tope de importación hasta los USD 3.000.
Si bien en el mapa macroeconómico estas operaciones representaron en junio un 1,8% del total de las importaciones del país, su repercusión en rubros específicos es considerable. Datos del INDEC señalan que los ingresos por vías postales equivalen al 40% de las ventas registradas por shoppings y centros comerciales en segmentos como indumentaria, artículos deportivos, electrónica, muebles y juguetes.
Este fenómeno derivó en una rebaja en los precios relativos de productos transables —con bajas considerables en electrodomésticos e indumentaria—, aunque genera un escenario complejo para el sector comercial e industrial PyME local, que en los primeros cinco meses del año acumuló una contracción del 1,7% interanual y pérdida de puestos de trabajo registrados.