La historia de la locutora nacional Karina López estuvo marcada por el dial desde el primer día de su vida. Hija de un peón de campo y de una cocinera de estancia, su padre se enteró de su nacimiento en Trelew mientras trabajaba en plena meseta central gracias a un aviso emitido por LU20 Radio Chubut (AM 580), con la particularidad de que su nombre salió al aire antes de quedar formalmente asentado en su documento de identidad.
Casi dos décadas después, el destino la ubicó del otro lado del micrófono en esa misma emisora trelewense, donde cada jornada le presta su voz a los mensajes dirigidos a los pobladores del interior provincial, además de conducir los fines de semana el ciclo Una huella de ida y vuelta, centrado en las vivencias y la música de la región.
Su labor cotidiana tomó una fuerte notoriedad en redes sociales tras la publicación de un video grabado por una oyente que transitaba por la Ruta Provincial 25 durante un temporal de nieve. Al registrar el momento exacto en que sintonizaba los avisos leídos por López, el recorte no tardó en volverse viral en Instagram y TikTok, cosechando miles de reacciones y visibilizando el vínculo permanente entre la emisora y las familias del campo. Mientras que en la Patagonia se trata de una herramienta cotidiana que se sostiene como parte natural de la identidad regional, a nivel nacional generó un fuerte impacto: miles de usuarios de distintos puntos del país volcaron sus comentarios manifestando una genuina sorpresa al descubrir la vigencia de esta modalidad y el valor que aún conserva la radio en las zonas rurales.