El hecho sucedió luego de una salida nocturna, cuando el denunciante permitió que el acusado se quedara en su casa a esperar un remís, sin imaginar que este aprovecharía la situación para agredir a su cuñada mientras ella dormía.
De acuerdo con el relato y las pruebas fílmicas, el acusado realizó actos de masturbación sobre la joven, tomó fotografías sin su consentimiento y llegó a apoyar sus genitales en el rostro de la víctima, quien se encontraba completamente dormida. Las cámaras de seguridad del domicilio registraron cómo el sujeto controlaba los movimientos del dueño de casa mientras este se bañaba e incluso colocó una almohada sobre el novio de la joven (y hermano de su amigo) para evitar que se despertara y descubriera la situación.
A pesar de que el acusado intentó ocultar la lente de la cámara, toda la secuencia quedó grabada, mostrando cómo fingía estar dormido cada vez que detectaba algún movimiento en la vivienda. Al ser confrontado, el joven admitió los hechos alegando que se encontraba bajo los efectos del alcohol, cerró sus redes sociales y pidió disculpas, aunque para la familia declaró que esto no minimiza la gravedad del abuso.
Actualmente, la causa se encuentra en la UFI N° 1 de Ituzaingó, bajo la órbita del fiscal Marcelo Tavolaro. Sin embargo, la justicia aún no ha podido avanzar con medidas restrictivas contra el señalado debido a que se trata de un delito de instancia privada, lo que requiere que la denuncia sea ratificada formalmente por la propia víctima para que el proceso penal pueda seguir su curso.