Un escenario de alarma y destrucción se vivió durante la tarde de este jueves en la Región Metropolitana de Santiago de Chile, luego de que un violento alud de agua, lodo y escombros descendiera con fuerza arrasando con decenas de automóviles, unidades del transporte público y árboles en la comuna de Las Condes, una de las zonas más acomodadas de la capital chilena.
El fenómeno se desató pasadas las 17 horas en el sector cordillerano de San Carlos de Apoquindo como consecuencia del temporal que azota a la zona central del país trasandino. De acuerdo con los primeros reportes policiales, el canal que discurre por la calle Francisco Bulnes Correa colapsó por el caudal acumulado y desbordó en dirección a la avenida General Blanche, convirtiendo las calles en verdaderos ríos de barro que bajaban con notable velocidad.
La corriente arrastró todo lo que encontró a su paso e incluso atrapó a un micro del transporte urbano, cuyos ocupantes debieron refugiarse de urgencia sobre el techo de la unidad para evitar ser alcanzados por la crecida. Frente a la magnitud del desastre, el Cuerpo de Bomberos de Santiago dictó el acuartelamiento general inmediato para la totalidad de sus 22 compañías operativas con el fin de abocarse al rescate y contención de damnificados.
El temporal, que ya contaba con alertas oficiales por precipitaciones intensas, granizo y actividad eléctrica para la capital y regiones vecinas, movilizó a cuadrillas municipales y maquinaria pesada enviada por el Ministerio del Interior. Las autoridades locales solicitaron a los automovilistas evitar circular por arterias críticas como Cristóbal Colón, Paul Harris, Quebrada Honda, Álvaro del Portillo y General Blanche, mientras se evalúan los daños materiales y el saldo de personas afectadas.