El Congreso de Paraguay destituyó al presidente Santiago Peña en un juicio político por mal desempeño de sus funciones. La decisión se aprobó con 44 votos a favor y un ausente, en medio de la crisis generada por el cierre de Ueno Bank.
Tras su salida del cargo, Peña quedó detenido en su domicilio y deberá enfrentar un proceso judicial vinculado con el escándalo bancario.
La destitución convierte a Peña en el segundo presidente elegido democráticamente en Paraguay que es removido por mal desempeño de sus funciones desde la caída de la dictadura de Alfredo Stroessner, en febrero de 1989. El antecedente fue el de Fernando Lugo, quien dejó la presidencia el 22 de junio de 2012.


Pedro Alliana quedó al frente del Gobierno
Luego de la destitución, Pedro Alliana, quien se desempeñaba como vicepresidente, asumió la presidencia este viernes.
En su primera intervención al frente del Ejecutivo, prometió resarcir a los ahorristas afectados por la crisis bancaria, uno de los principales factores que marcaron el escenario político y económico que derivó en la salida de Peña.