En el marco del Día de las Cuidadoras Domiciliarias, Ana Beatriz Focaldi reflexionó sobre la tarea que realizan quienes acompañan y asisten a personas mayores o con distintas condiciones de salud, y puso el foco en la vocación, la capacitación permanente y el compromiso emocional que implica el trabajo.
En diálogo con Nuestras Mañanas por Radio Del Mar, Focaldi, quien se desempeña como capacitadora y también cuenta con experiencia como cuidadora domiciliaria, sostuvo que se trata de una actividad que requiere preparación y adaptación constante. “No es difícil, es una vocación como todo trabajo que a uno le gusta. Fácil tampoco es, pero nos adecuamos de acuerdo a lo que aprendemos y nos enseñan”, expresó.
En ese sentido, remarcó la importancia de la formación para desarrollar la tarea de manera adecuada. Contó que realizó distintos cursos a través del PAMI y que continúa capacitándose mediante propuestas online y en la Universidad Nacional de la Patagonia San Juan Bosco (UNPSJB).
Al referirse a las situaciones más complejas que atraviesan los cuidadores, explicó que uno de los mayores desafíos aparece cuando deben acompañar a pacientes con patologías delicadas y conocen el posible desenlace de su enfermedad.
“El momento más difícil es cuando sabemos que estamos manejando una patología complicada, que sabemos cuál puede ser el desenlace y que tenemos que estar con el paciente y también con el familiar”, señaló.
En esa línea, destacó que el trabajo no se limita a la asistencia física o al bienestar de salud de la persona, sino que también requiere brindar contención emocional y psicológica tanto al paciente como a su entorno familiar.
Por otra parte, Focaldi estimó que en Comodoro Rivadavia hay alrededor de 600 cuidadores domiciliarios, aunque precisó que aproximadamente 400 se encuentran registrados.
La fecha invita a reconocer una labor que muchas veces se desarrolla puertas adentro de los hogares y que exige conocimientos, responsabilidad, paciencia y, especialmente, una fuerte vocación de acompañamiento.