La Patagonia atraviesa un escenario climático más favorable después de varios años de déficit hídrico. La acumulación de nieve durante el invierno y las precipitaciones registradas en los últimos meses permitieron recuperar parte de la humedad del suelo y mejorar las condiciones de los bosques cordilleranos. Sin embargo, especialistas advierten que el riesgo de incendios forestales podría incrementarse durante el último tramo del próximo verano.
El informe de la Organización Meteorológica Mundial (OMM) sobre los recursos hídricos mundiales correspondiente a 2025 había advertido que las precipitaciones en la Patagonia se ubicaron alrededor de un 40% por debajo de los valores normales. Ese escenario de sequía se extendió durante los primeros meses de 2026 y estuvo acompañado por importantes incendios, principalmente en la Comarca Andina y sectores de los parques nacionales Lago Puelo y Los Alerces.
Una imágen de octubre del 2025 en comparación con octubre de 2026 la Patagonia se observa con más verde que antes, sin embargo esos pastizales y vegetación son proclive a tener mayor posibilidad de que propaguen incendios forestales.


Ahora, el panorama presenta una mejora. El pronóstico trimestral del Servicio Meteorológico Nacional (SMN) para octubre, noviembre y diciembre anticipa precipitaciones superiores a los valores normales en gran parte de la región, con excepción del extremo sudoeste y Tierra del Fuego.
Sin embargo, investigadores del Conicet y la Fundación Bariloche advierten que las condiciones favorables podrían modificarse durante el verano. Santiago Hurtado y Marcos Easdale elaboraron un informe para el Servicio de Prevención y Lucha contra Incendios Forestales de Río Negro (SPLIF), en el que analizaron la peligrosidad prevista para la temporada 2026-2027.
Según el estudio, noviembre y diciembre presentarían un riesgo relativamente menor debido a la mayor humedad acumulada durante el invierno y la primavera. No obstante, a partir de enero el escenario comenzaría a cambiar, con un incremento de la peligrosidad y un posible pico entre febrero y marzo.
Los investigadores explicaron que una primavera húmeda también puede favorecer la acumulación de vegetación y material combustible fino, que posteriormente podría secarse y facilitar la propagación del fuego.
Santiago Hurtado señaló que la región atraviesa una tendencia de años más secos y cálidos, una combinación que incrementa la peligrosidad de los incendios forestales y dificulta las tareas de combate. Si bien consideró que las condiciones para ingresar al próximo verano son mejores que las del período anterior, aclaró que todavía se encuentran por debajo de los parámetros habituales de hace tres o cuatro décadas.
Por su parte, el investigador del Conicet Mariano Amoroso destacó que la mayor acumulación de nieve en las zonas altas permitirá mejorar los caudales de los cursos de agua durante el deshielo. También señaló que las lluvias y la humedad primaveral favorecerán la recuperación de los bosques afectados por los incendios.
Sin embargo, advirtió que las precipitaciones intensas en sectores de menor pendiente de la Comarca Andina provocaron procesos erosivos y desprendimientos de suelo, con consecuencias en localidades como Epuyén y El Hoyo. Esta situación podría dificultar la recuperación de algunas áreas quemadas.
Los especialistas coincidieron en que la mejora de las condiciones ambientales no debe generar una falsa sensación de seguridad. Los grandes incendios de las últimas temporadas se concentraron principalmente entre enero y marzo, por lo que remarcaron la importancia de sostener las tareas de prevención y vigilancia durante todo el período estival.
En paralelo, destacaron los trabajos de reforestación impulsados por organismos públicos, organizaciones sociales, escuelas y grupos comunitarios. La recuperación de especies nativas y la mayor humedad del suelo representan factores favorables para la regeneración de los bosques patagónicos, aunque el comportamiento climático de los próximos meses será determinante.
En Comodoro el Rincón del Diablo se puso verde
En Comodoro Rivadavia, hasta la zona del Rincón del Diablo, se puso verde a raíz de la humedad de los últimos meses. Los vecinos de la zona fotografiaron cómo la vegetación terminó tapando la basura y lo escombros que otros habían arrojado al pie del Cerro Chenque, y la zona de escaleras de la calle Huergo y Chacabuco.
