Más allá del micrófono, fue un hombre cercano, generoso y apasionado, cuya personalidad permanece intacta en el recuerdo de su familia, amigos, colegas y de todos aquellos que tuvieron el privilegio de conocerlo.
Hoy, 3 de julio, a las 12 la ciudad le rinde un merecido homenaje: el auditorio del Centro Cultural llevará su nombre y antes a las 11 se descubrirá una calle que lo recordará para siempre en el barrio Stella Maris. Será en Carlos Saavedra Lamas y calle 920. Proyecto del concejal Marcos Panquilto que tomó la idea del ex concejal Daniel Vleminchx, amigo del “Oso”.
Porque hay voces que nunca se apagan. Siguen viviendo en las historias que contaron, en las personas que inspiraron y en el cariño de toda una comunidad.
Gracias, Oso, por tanto.