Las celebraciones por el Día del Padre no lograron oxigenar al comercio minorista en la medida esperada. De acuerdo con el último informe elaborado por la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), las ventas por la fecha festiva sufrieron un retroceso del 0,3% en comparación con el año 2025. Con este resultado, el sector anotó su cuarto año consecutivo con variaciones interanuales negativas.
La retracción se consolidó a pesar de un fuerte esfuerzo por parte de los comerciantes locales, dado que más del 80% de los establecimientos relevados implementó promociones especiales, descuentos por pago al contado y opciones de financiamiento con tarjetas de crédito. Sin embargo, la cautela de los compradores limitó la efectividad de estas herramientas.
En lo que respecta al valor de las operaciones, CAME precisó que el ticket promedio se ubicó en $78.986. Si bien la cifra representa un incremento nominal en la comparación con la festividad del año pasado —cuando el gasto medio por regalo fue de $41.302—, el incremento logró superar la inflación del período pero no alcanzó para traccionar un mayor volumen de unidades vendidas que en las temporadas previas.
“Las operaciones se concentraron mayormente en los artículos más económicos de cada sector y en mercadería en oferta, lo que evidencia la prioridad de los clientes por resguardar el presupuesto del hogar”, puntualizaron desde la entidad mercantil.
Según los datos, la caída del 0,3% registrada en este 2026 profundiza una racha adversa para la actividad, sumándose a los retrocesos del 1,7% en 2025, el severo derrumbe del 10,2% en 2024 y la baja del 1,2% experimentada en 2023. Aunque a simple vista el porcentaje de este año parece leve, el verdadero impacto radica en el efecto acumulativo de cuatro períodos consecutivos en rojo. Esto significa que las ventas minoristas no logran encontrar un piso y continúan perdiendo volumen sobre una base que ya venía fuertemente desgastada de las temporadas anteriores, consolidando un escenario de enfriamiento del consumo donde los comercios venden cada vez menos.
El desempeño según cada rubro comercial mostró un escenario dispar, con cuatro de las seis categorías relevadas logrando cerrar la fecha en terreno positivo. Los sectores de Librería e Indumentaria lideraron la actividad con un avance del 2,1% interanual; seguidos por el rubro de Electrodomésticos, artefactos del hogar y equipos de audio y video con un 0,8%; y Calzado y marroquinería con un leve 0,4%. En la vereda opuesta, las contracciones más profundas se concentraron en Cosméticos y perfumería, que sufrió un declive del 3,8%, y en el segmento de Equipos periféricos, accesorios y celulares, que se hundió un 6,1% interanual.