Este miércoles, la situación de los damnificados por los recientes sismos en Venezuela encendió las alarmas internacionales debido al desabastecimiento generalizado. Voceros del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) advirtieron que la situación es particularmente crítica en el estado de La Guaira, donde la falta de comida y techo agobia a los sobrevivientes tras el colapso absoluto de los servicios básicos.
El doble sismo, de magnitudes 7,2 y 7,5, se ubica entre los más fuertes registrados en la historia de Latinoamérica. El balance oficial de víctimas fatales ascendió a 1.943 personas, mientras que los organismos internacionales estiman que la cifra de desaparecidos podría rondar los 50.000. Por su parte, la NASA calculó que al menos 58.000 edificios resultaron dañados o completamente destruidos por el impacto del fenómeno.
Las escenas en territorio reflejan la desesperación de los habitantes ante la demora en la distribución de asistencia humanitaria. “Aquí dan provisiones pero a veces se matan por la comida, ayer se entraron a golpes, es una locura”, relató Daniela Armas, una joven sobreviviente de 18 años que hoy teme regresar a su departamento dañado en la localidad de Catia La Mar.
Ante la magnitud de la catástrofe, el Programa Mundial de Alimentos de la ONU solicitó de manera urgente 50 millones de dólares para asistir a medio millón de personas durante los próximos tres meses. En paralelo, la Organización Mundial de la Salud (OMS) alertó sobre la presión extrema que sufren los hospitales de campaña y el riesgo inminente de brotes de enfermedades como sarampión, difteria y tos ferina por las condiciones de hacinamiento.
Actualmente, la zona afectada se encuentra fuertemente militarizada y exige permisos especiales de acceso, mientras unos 40 equipos de búsqueda y rescate de 27 países trabajan contrarreloj entre los escombros. La ONU ya coordinó el envío de 10.000 bolsas mortuorias a la morgue improvisada en los depósitos del puerto de La Guaira, el cual debió ser reactivado con ayuda de los Marines estadounidenses para agilizar el ingreso de los cargamentos de emergencia.
Foto: SOUTHCOM vía X