En las últimas horas, los equipos de rescate urbano e internacionales detectaron señales y puntos de vida en el cuadrante específico donde se presume que se encuentra confinado el niño.
Ante este hallazgo que reactivó las expectativas familiares, su madre, Blancalida Martínez Coronado, difundió un video urgente en sus redes sociales solicitando el envío inmediato de tres o cuatro ambulancias de alta complejidad al sector para garantizar la atención médica ante una eventual extracción. Aunque la familia ya atravesó una dolorosa desilusión previa debido a una falsa alarma reportada por brigadistas suizos, los padres conservan el optimismo amparados en la contextura física delgada de Lucas, la cual podría haberle permitido caber en espacios reducidos.
Las tareas de remoción de materiales avanzan a contrarreloj en un escenario de extrema complejidad, caracterizado por el calor sofocante bajo las losas compactadas y la necesidad de introducir grúas pesadas para levantar las estructuras de hormigón.
El operativo se enmarca en una emergencia nacional generalizada donde el balance oficial de víctimas fatales ya trepó a 589 muertos y el sistema sanitario se encuentra completamente desbordado por los heridos. El factor cronológico resulta letal para las labores de rastreo, ya que los especialistas internacionales manejan protocolos donde la tasa de supervivencia de las personas sepultadas desciende por debajo del 50% una vez superadas las primeras 48 horas de confinamiento.