Con emoción y el cariño de colegas y estudiantes, Carlos Magno vivió este martes su último día como docente activo, poniendo fin a una trayectoria de más de tres décadas dedicada a la educación, gran parte de ella en el Colegio Perito Moreno.
“Hoy es mi último día como activo después de más de 30 años ejerciendo la docencia. Casi todos esos años fueron en este colegio”, expresó en diálogo con Del Mar Digital.
Magno recordó que su historia con la institución comenzó cuando el entonces Colegio Nacional pasó a la órbita provincial.
“Empecé en la primaria cuando recién pasaba el Colegio Nacional a la órbita de escuela provincial. Ingresé en la primaria, fui uno de los primeros maestros, y tuve la fortuna de permanecer hasta estos días como maestro en el turno tarde. Después, por el año 2000, también comencé a desempeñarme como preceptor en la escuela secundaria”, relató.
A lo largo de su carrera no solo se desempeñó frente a los alumnos, sino que también participó activamente en la vida institucional y en la representación de sus compañeros. “Toda mi trayectoria fue como docente, también como representante de mis compañeros, siendo delegado, y participando en distintas actividades que formaron parte de este plantel de la escuela”, señaló.
En ese sentido, destacó el valor humano que deja la profesión y los vínculos construidos con el paso de los años. “Agradezco haber sido parte de esta comunidad, haber tenido esa compañía. En la escuela vivimos situaciones que nos van fortaleciendo en los vínculos, que van mucho más allá de lo profesional y continúan incluso después de dejar la institución”, afirmó.
“Espero haber aportado algo valioso”
Al hacer un balance de su carrera, Magno reconoció que el retiro despierta sentimientos encontrados. “Te queda nostalgia. Uno hace una revisión de todo lo vivido y espera que lo que haya dedicado a la escuela haya sido de provecho para los estudiantes”, manifestó.
El docente aseguró que siempre buscó acompañar el crecimiento de sus alumnos, más allá de los contenidos escolares. “Tratamos de ser parte de sus vidas, de aportarles algo valioso, y eso es lo que espero haberles dejado”, expresó.
Finalmente, contó que uno de los mayores reconocimientos llega cuando vuelve a encontrarse con quienes pasaron por las aulas. “Es muy lindo para todos los docentes encontrarse con alumnos afuera, que ya son hombres, mujeres, que siguen formándose y haciendo su camino. Eso genera una enorme satisfacción”, dijo.
Conmovido por el cierre de una etapa, Magno dejó una reflexión que resume el espíritu de su vocación: “Con mucha emoción dejo esta parte como activo, pero uno nunca deja de ser docente”.