El primer hecho se registró el miércoles alrededor de las 21 en la calle Código 2400 al 960, en la zona norte de la ciudad. En ese lugar, un grupo de personas inició un foco intencional de incendio en el interior de un Chevrolet Corsa perteneciente a una vecina, provocando daños materiales en el habitáculo antes de que las llamas lograran propagarse por completo.
La intervención de los testigos del barrio resultó clave para el rápido esclarecimiento del atentado en Kilómetro 8. Los vecinos colaboraron para sofocar el inicio del fuego y aportaron a las autoridades la chapa patente de una camioneta Ford Ranger blanca en la que los atacantes se daban a la fuga hacia el sur de la localidad.
Con los datos del dominio, la policía montó un inmediato operativo cerrojo que culminó sobre la avenida Hipólito Yrigoyen y 25 de Mayo. Al interceptar el vehículo utilitario en pleno centro, el personal interviniente requisó el habitáculo y halló pruebas materiales sustentables que vinculan directamente a los ocupantes con el ataque incendiario.
Pocas horas después, la alarma volvió a encenderse en la zona sur cuando una fuerte explosión despertó a un vecino de la calle Escalante al 5380, en el barrio Extensión Máximo Abásolo. Al asomarse por la ventana a las 4:57 de este jueves, el damnificado descubrió que su propio Chevrolet Corsa gris se encontraba envuelto en llamas.

Pese a los intentos por contener el fuego, el rodado sufrió daños totales. La fiscalía de turno, junto a la Brigada de Investigaciones y Criminalística, inició el peritaje técnico de los restos del vehículo para determinar el origen del siniestro, el cual ya se instruye bajo la carátula preventiva de incendio intencional.
En uno de los hechos los atacantes se movilizaban en una camioneta Ford Ranger blanca. Vecinos aportaron la patente del rodado, lo que permitió que la policía los interceptara en la avenida Hipólito Yrigoyen.