El psiquiatra Raúl Marcelo Soria y su abogado defensor, Benjamín Andrés Sanabria (Matrícula C-1325), ejercieron públicamente su derecho a réplica frente a las recientes publicaciones de la Cámara de Comercio, Industria y Producción de Comodoro Rivadavia y la Asociación Empresaria Hotelero Gastronómica de la Patagonia Central que hicieron en un comunicado público.
El abogado defensor rechazó enfáticamente las afirmaciones de las entidades empresarias y aclaró el estado procedimental de las actuaciones en la Fiscalía local. “Desmentimos principalmente que la Cámara de Comercio se haya constituido como querellante. Esta causa todavía no está judicializada, el Ministerio Público Fiscal no ha determinado si existió un delito o no y no hay medidas que determinen autoría. Por eso solicitamos formalmente el desestimamiento de la denuncia“, aseveró Sanabria.
Respecto al material audiovisual grabado con cámaras ocultas en el consultorio del profesional —que circuló públicamente como prueba principal de las entidades empresariales—, el defensor del psiquiatra sostuvo que se trata de un montaje orientado a condicionar los derechos de los trabajadores. “Sostenemos que es una estrategia de política empresarial para que los trabajadores no accedan a licencias médicas por enfermedades inculpables. Usaron un actor con cámara oculta y reeditaron un video para perjudicar la figura del médico”, remarcó ante Del Mar Digital.
Soria: “Muchos colegas hoy trabajan con miedo a ser denunciados o escrachados”
Por su parte, el psiquiatra Raúl Soria defendió la legitimidad de sus prescriptivas médicas ante la consulta de este medio, resaltó sus más de 30 años de trayectoria y explicó la complejidad del abordaje en salud mental, especialmente durante y después de la pandemia de COVID-19. “Estoy hablando de tratamientos psiquiátricos, no siempre implica darle medicación al paciente. Esto es para que la gente entienda, no siempre se da medicación. Y no siempre se lo manda al psicólogo y no siempre se le da la licencia laboral. Hay veces que se combinan las tres cosas, todo depende del caso. En estos casos nosotros le llamamos singularidad del paciente, es la singularidad de cada uno. Hay tratamientos que solo es con psicólogo y con apoyo del médico y se le da una medicación de rescate, que le decimos nosotros”.
“Muchos colegas hoy trabajan con miedo a ser denunciados o escrachados y no atienden patologías del ámbito laboral. Mi trabajo es resguardar la vida del paciente; cuando una persona llega manifestando ideación suicida o intención de hacerle daño a un tercero, no se la puede enviar a trabajar por responsabilidad legal y humana”, enfatizó el profesional.
Soria dijo que “la Cámara de Comercio ha sacado que el 55% de estos certificados emitidos eran míos. Primero, puede ser, puede ser porque la magnitud de gente que yo veo, que yo atiendo o que atendía, sí. Segundo, no somos muchos psiquiatras en el Comodoro Rivadavia para la demanda que hay. Tercero, fue la época de pandemia donde la gente no sabía para dónde disparar. Yo andaba por mi profesión, andaba solo, parecía una imagen apocalíptica, no había nadie en las calles. Esto todos lo recordarán, yo no estoy hablando de nada que no vieron todos. Y la gente vivía en pánico de contagiarse porque todos tuvimos familiares, amigos, compañeros que se murieron por el COVID. Seamos sinceros, eso influyó un montón porque esto fue justamente en la época de pandemia también“.
Para finalizar, la defensa legal criticó la exposición mediática impulsada por el sector corporativo, catalogándola como una presión indebida hacia la Justicia. “Hay exageraciones grotescas cuando hablan de perjuicios de cientos de millones de pesos. Lo que buscan es ejercer presión mediática ante el Ministerio Público Fiscal para obtener un resultado beneficioso a sus intereses empresariales”, concluyó Sanabria.