En el marco de Misión Malvinas, Del Mar Digital y Radio del Mar lograron dialogar con Javier Perdomo, veterano de Malvinas y quien organiza los viajes que se realizan a las Islas. A través del segundo programa especial del proyecto, compartió distintas vivencias con respecto al conflicto, el momento de la posguerra y el reencuentro con el territorio luego de años.
El comienzo de los viajes a Malvinas
Javier contó que la organización de los viajes comenzó en mayo del año 2018, cuando 10 veteranos de Malvinas lo incentivaron a que organice un viaje a las Islas. De esta forma, pisaron el territorio en pleno julio, “todo nevado, todo Malvinas estaba blanco, hermoso” afirmó.
En la actualidad, asegura que el comenzar a organizar estos viajes es algo de lo que no se arrepiente, ya que lleva a veteranos y “llevo a argentinos que no tienen nada que ver con la guerra, que simplemente quieren conocer las islas”. Siempre se asegura de que aquello suceda, que puedan conocerlas y que “puedan visitar a nuestros compañeros, que siempre nos van a estar esperando”.
Una anécdota compartida
Entre las anécdotas que recordó, relató un episodio ocurrido durante uno de los recorridos en las islas, cuando visitó junto a un grupo el sector de Stanley House. Allí rememoró un ataque aéreo durante la guerra, en el que un helicóptero lanzó misiles sobre la zona. “Me encuentro en un pozo, estaba bien protegido, pero cayeron los misiles y después mostré fotos del impacto en la comisaría”, explicó.
Lo sorprendente de este relato es que, en una caminata posterior, un guía local llamado Glen describió la misma escena, afirmando haber estado a pocos metros. “Pensé que la gente iba a creer que nos habíamos puesto de acuerdo, pero habíamos vivido lo mismo a 100 o 200 metros de distancia”, señaló.
A partir de ese episodio, nació una relación de respeto y amistad con el guía, basada en el reconocimiento mutuo de sus vivencias, aunque cada uno sosteniendo su propia mirada sobre el conflicto. Javier destacó que estas experiencias permitieron construir vínculos con excombatientes británicos. “No nos vamos a poner de acuerdo en todo, pero hay respeto. Y eso es lo que quedó”, resumió.
El recuerdo de Ignacio
Por otro lado, en diálogo con Víctor Amigorena y Soledad Herrera, recordó a Ignacio Andino, soldado argentino que falleció durante un ataque en la zona de Moody Brook. Allí funcionaban depósitos de municiones y alimentos para las tropas desplegadas en los cerros.
“Es un lugar emblemático para nosotros. Cada vez que vuelvo, me detengo a recordarlo. Con Ignacio convivimos durante toda la colimba, era alguien muy cercano”, expresó.
Finalmente, Javier se refirió al impacto que genera la visita al cementerio de Darwin, donde descansan los soldados argentinos. Lo describió como el momento más intenso de cada viaje. “El cementerio es el punto cúlmine. Es algo único, difícil de contar. Cuando estás ahí, lo vivís de otra manera”, afirmó.
En ese sentido, sostuvo que cada recorrido por las islas combina memoria, homenaje y reflexión. “Es una experiencia única para cualquier argentino que vaya. Uno entra y todo cambia. No se puede explicar del todo, hay que vivirlo”, concluyó.