“Estoy tratando de volver a hacer mi vida normal, pero ya sé que nunca más lo será después de algunos traumitas que tengo todavía”, confesó Páez. La abogada reveló que se apoya fuertemente en su psicólogo para sobrellevar el impacto emocional del episodio vivido en el país vecino.
A pesar de mostrarse intentando generar contenido nuevamente, reconoció que se siente vulnerable ante la mirada ajena: “Ya no saben cómo pegarme, me han insultado de todas las formas posibles. Me río para no llorar”.
Páez también se refirió a las críticas que recibe por intentar mostrarse activa y de buen ánimo. “Hay gente que dice ‘ay, ahora se ríe’, y he estado tres meses mal. ¿Hasta cuándo quieren que yo siga sufriendo?”, se preguntó, recordando que aún continúa vinculada a un proceso judicial que no ha finalizado.
“No puedo rogar que me crean. Yo soy muy genuina, esto que ven aquí”, cerró la abogada, quien parece decidida a no abandonar el mundo digital a pesar de que afirmó “cualquier cosa que suba puede perjudicarme”.