Nacido en Parque Chas en 1943, Aristarain logró lo que pocos: construir una carrera sólida y coherente en ambos lados del Atlántico, siendo un puente cultural entre Argentina y España.
Formado en los sets como sonidista y ayudante de dirección, Aristarain debutó con la fuerza de quien tiene algo urgente que decir. Sus películas se caracterizaron por un estilo vitalista y una narrativa impecable, influenciada por sus maestros John Ford y Alfred Hitchcock.

A lo largo de su trayectoria, regaló obras que ya son patrimonio cultural:
- “Tiempo de revancha” y “Últimos días de la víctima”: Piezas fundamentales del cine policial y político argentino.
- “Un lugar en el mundo”: Con la que ganó el Goya a Mejor Película Iberoamericana y estuvo cerca del Oscar.
- “Martín (Hache)”: El retrato definitivo del exilio y el choque generacional.
- “Roma”: Su última producción, una carta de amor a sus propios recuerdos.

El reconocimiento de sus pares
Recientemente, había sido distinguido con la Medalla de Oro 2024 de la Academia de Cine español, convirtiéndose en el primer director argentino en recibir tal honor. En aquel momento, con la humildad de los grandes, reflexionó: “Aunque uno intente esconder lo que uno es, tarde o temprano el director desnuda su alma sin quererlo”.
Su partida deja un vacío difícil de llenar, pero sus historias, cargadas de compromiso, ética y una honestidad brutal, seguirán proyectándose como un espejo de lo que somos.