En las primeras horas de debate se evaluó con firmeza la posibilidad de utilizar el Estadio Único de La Plata como sede del velatorio. Sin embargo, tras consensuar con la familia del cantante, se coincidió en que la distancia geográfica representaba una complicación logística severa para el traslado y los accesos en un momento de semejante desborde emocional.

Ante esta situación, la casa madre del fútbol nacional intervino de manera directa para gestionar una alternativa en el Gran Buenos Aires. Tras entablar conversaciones rápidas con la dirigencia de Racing Club, la AFA convenció a la institución de Avellaneda para abrir las puertas del Cilindro, el emblemático estadio presidente Perón, escenario que finalmente cobijará el último adiós del exlíder de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota.