Un minuto y trece segundos bastaron para condensar una de las postales más genuinas de empatía escolar. Con un simple bollito de papel y un tacho de basura utilizado a modo de aro, la iniciativa de una docente logró transformar una dinámica de aula en una lección colectiva de compañerismo en la localidad de Juan Bautista Alberdi, provincia de Tucumán.
El protagonista de la escena es Genaro, un alumno de 8 años que asiste a la Escuela Nº 384 Gobernador José María del Campo. En el video —que no tardó en replicarse en redes sociales— se observa la expectativa y el aliento ininterrumpido de sus 27 compañeros de curso, quienes acompañaron cada intento hasta que la pelota impactó dentro del cesto, desatando una ovación y un festejo compartido por todo el salón.
La voz de la docente y la inclusión diaria
Detrás del registro audiovisual estuvo la maestra Celina Peralta, quien en diálogo con el diario El Tucumano expresó la emoción que generó el momento tanto dentro del establecimiento como en la comunidad educativa: “Para mí es una gran satisfacción poder ver la carita de felicidad de Genaro y la alegría del resto de sus compañeritos. Es invaluable”.
Desde el cuerpo docente remarcaron que el grupo de 28 estudiantes construye día a día un espacio de integración real, donde los logros de cada uno son celebrados colectivamente y donde las herramientas pedagógicas se adaptan para que todos participen por igual.