Solo en el período comprendido entre el 1° de enero y el 24 de mayo de este año, se registraron 99 víctimas fatales por razones de género en el territorio nacional, según el último balance presentado por el Observatorio de las Violencias de Género “Ahora Que Sí Nos Ven” junto a la Universidad Nacional del Delta.
El desglose de la cifra de este año se compone de 83 femicidios directos, 8 femicidios vinculados, 4 travesticidios o transfemicidios y 4 casos calificados como instigación al suicidio. Dentro de estos registros se encuentra el femicidio de Valeria Schwab, ocurrido en el mes de enero en la ciudad de Comodoro Rivadavia.
El balance acumulado a 11 años del Ni Una Menos
La presentación de estos datos coincide con un nuevo aniversario de la primera marcha federal bajo la consigna “Ni Una Menos”. Al analizar el registro histórico acumulado entre el 3 de junio de 2015 y el 24 de mayo de 2026, el informe revela un total de al menos 3.205 víctimas letales en el país.
A lo largo de estos 11 años, la frecuencia de estos crímenes arrojó un promedio de un femicidio cada 31 horas. En total, se documentaron 3.144 femicidios directos y vinculados, 46 transfemicidios y travesticidios, y 15 casos de instigación al suicidio.
El estudio estadístico también identificó variables clave sobre el entorno de las víctimas:
- El vínculo con el agresor: En el 85% de los casos, el atacante pertenecía al círculo íntimo de la víctima o era un conocido directo.
- El lugar del hecho: El 63% de las muertes violentas ocurrió en la vivienda de la propia víctima o en el domicilio compartido con el agresor.
- Falta de protección: El 17% de las afectadas había realizado una denuncia formal previa y el 10% contaba con una medida judicial de protección vigente al momento del crimen.
- Impacto familiar: Como consecuencia directa de estos crímenes de género, al menos 2.714 niños, niñas y adolescentes perdieron a sus madres y quedaron en situación de orfandad.
Los posibles subregistros
Especialistas y analistas de la problemática advierten que el recuento real podría ser aún mayor debido a deficiencias estructurales y metodológicas que dejan casos fuera de los registros oficiales:
- Invisibilización en medios: Los hechos ocurridos en comunas rurales aisladas o en contextos de extrema vulnerabilidad que no reciben cobertura de los medios locales o provinciales suelen quedar fuera del alcance de los observatorios civiles.
- Dificultad de tipificación: El sistema judicial tiende a identificar con rapidez los crímenes perpetrados por parejas o exparejas. Sin embargo, cuando el asesino es un desconocido (como en ataques sexuales callejeros), la tipificación de género suele descartarse o demorarse.
- Muertes dudosas y suicidios inducidos: Las muertes catalogadas inicialmente como “dudosas” (accidentes domésticos, incendios o caídas) y los suicidios empujados por situaciones extremas de violencia machista tardan meses o años en ser incorporados bajo una perspectiva de género.
- Ausencia de antecedentes: Un alto porcentaje de las víctimas nunca llegó a judicializar su situación previa de violencia, lo que debilita las herramientas de los investigadores para carátular la causa como femicidio desde el primer día.
Línea de asistencia: Ante situaciones de violencia de género, se encuentra habilitada en todo el país la Línea 144. Se trata de una vía telefónica oficial, gratuita, confidencial y que brinda atención y asesoramiento las 24 horas del día.