La vertiginosa interna política local y el reordenamiento de las líneas de mando del Gobierno Nacional comenzaron a proyectar su impacto directo sobre la intensa agenda internacional del presidente Javier Milei. En las últimas horas, la Casa Rosada puso en severo signo de interrogación el viaje que el jefe de Estado tenía programado hacia los Estados Unidos, donde preveía formar parte activa de las celebraciones por el histórico 250° Aniversario del Día de la Independencia norteamericana, por invitación expresa de su par norteamericano, Donald Trump.
De acuerdo con el organigrama original de Washington, los festejos oficiales de la denominada iniciativa “Freedom 250” contemplan un masivo acto central en la Explanada Nacional del National Mall, con un discurso de Trump ante miles de personas. Si bien la sintonía geopolítica de Milei con la actual administración de la Casa Blanca hacía prever su asistencia en lo que constituiría su décima octava visita a suelo estadounidense desde que asumió el mando, fuentes oficiales de Balcarce 50 confirmaron a TN que la travesía se mantiene supeditada a una ratificación definitiva.
Este freno en su proyección externa se produce inmediatamente después de que el líder libertario cancelara a último momento su viaje a Asunción, Paraguay, donde este martes se llevó adelante la cumbre de jefes de Estado del Mercosur. Los motivos de este repliegue respondieron a la necesidad de Milei de abocarse plenamente al frente interno y ultimar los detalles organizativos y políticos de la jura de Diego Santilli como nuevo jefe de Gabinete, quien asumió en reemplazo de Manuel Adorni, eyectado del Ejecutivo nacional en medio de una severa investigación judicial por presunto enriquecimiento ilícito.
No obstante, y con el firme propósito de no resentir el vínculo estratégico con su principal aliado en el mundo, Milei protagonizó esta noche un hecho sin precedentes en la diplomacia bilateral: asistió de forma presencial a la celebración anticipada por el 4 de Julio organizada en la Ciudad de Buenos Aires por la delegación extranjera. El Presidente arribó a las 19:25 horas a la residencia oficial del embajador de los Estados Unidos en Argentina, Peter Lamelas, acompañado por una comitiva de altas autoridades nacionales. El inédito gesto institucional —ya que ningún mandatario nacional había acudido antes a esta tradicional gala en la sede diplomática— incluyó la entonación de los himnos nacionales de ambos países, palabras formales del embajador y un posterior ágape con show musical.
La muestra de alineamiento internacional se dio apenas dos horas después de que Milei le tomara juramento formal a Santilli en el Salón Blanco de la Casa Rosada. La ceremonia contó con la fuerte presencia de 14 gobernadores opositores “dialoguistas”, un contundente despliegue que explicitó el objetivo primordial que el “triángulo de hierro” —integrado por el Presidente, Karina Milei y Santiago Caputo— le asignó a la nueva conducción de la jefatura de ministros: tender puentes de negociación directa con los mandatarios provinciales y reactivar la agenda de reformas legislativas del oficialismo en el Congreso de la Nación.