Durante la segunda jornada del juicio oral contra Aníbal Lotocki por la muerte del empresario Christian Zárate, su esposa, Romina Sicoli, brindó una emotiva declaración testimonial ante el tribunal, donde apuntó directamente contra la conducta del médico y la falta de controles sobre sus intervenciones.
Entre lágrimas, Sicoli reconstruyó las semanas previas a la cirugía realizada en abril de 2021 y remarcó el buen estado físico general de la víctima: “Christian no tomaba alcohol, no se drogaba, no tomaba medicación, no comía en exceso”, detalló, al tiempo que recordó que contaban con espacios de entrenamiento propios en sus viviendas y que Zárate realizaba actividad física de manera regular.
Asimismo, la mujer relató que su pareja había acudido a la consulta porque se percibía con sobrepeso, aunque ella no consideraba necesaria una cirugía estética. Según su testimonio, Zárate le había comentado que la práctica médica consistiría en la resolución de una hernia y un retoque facial. No obstante, la investigación judicial determinó que el paciente fue sometido a una dermolipectomía y una lipoescultura, intervenciones tras las cuales sufrió severas complicaciones postoperatorias que derivaron en su fallecimiento.
El testimonio de Sicoli tuvo lugar luego de las declaraciones indagatorias de otros tres profesionales de la salud imputados en la causa —el anestesista Santiago Olguín y los médicos Polansky Peláez Hoyos y Daniel Zambrano García—, quienes intentaron desligarse de las maniobras y del control clínico de Zárate tras su descompensación.
Lotocki, quien se negó a declarar en el inicio del proceso y permanece detenido desde octubre de 2023, enfrenta cargos por homicidio simple con dolo eventual. Las audiencias continuarán durante las próximas semanas con la declaración de nuevos peritos y testigos.