La discusión en torno al destino de las tierras y los más de 45 inmuebles que YPF dejará tras su retiro definitivo de la región sumó un nuevo capítulo de alta temperatura política. En diálogo con Del Mar Digital, el diputado provincial Emmanuel Fernández se metió de lleno en la polémica y apuntó directamente contra la cúpula comodorense. El legislador tildó de “oportunismo político” el reclamo del intendente Othar Macharashvili y de su antecesor, Juan Pablo Luque, quienes exigen el traspaso automático de todos los activos a la órbita municipal.
Para Fernández, el trasfondo de los cuestionamientos hacia el acuerdo alcanzado entre el Gobierno Provincial y la empresa responde exclusivamente a una conveniencia electoralista. “Me parece bajo la mezquindad política con que algunos dirigentes del municipio, el diputado nacional Juan Pablo Luque y demás, tratan de llevar agua para su molino y jugarla para desacreditar un convenio”, disparó el legislador. En esa línea, remarcó que la salida de la operadora de la Cuenca del Golfo San Jorge obedece a una estrategia corporativa global de la firma y no a una determinación caprichosa de los estamentos estatales.
El nudo del conflicto radica en la capacidad de gestión sobre el patrimonio ocioso. Al respecto, el diputado provincial sembró serias dudas sobre la aptitud de la actual administración local para manejar estos recursos, acusándolos de haber “mal administrado” la ciudad durante las últimas gestiones. “¿Quién los administra? ¿Esta municipalidad con Luque, con Othar, con Fita, que ya han demostrado que no pueden administrar? Entregan terrenos sin servicios y no han planificado la ciudad de Comodoro Rivadavia. Prácticamente han estafado a los comodorenses”, fustigó Fernández, haciendo hincapié en el severo déficit de ordenamiento territorial que arrastra la localidad.
Finalmente, Fernández insistió en que el debate debe despojarse de egoísmos sectoriales para enfocarse en un beneficio concreto y directo hacia la comunidad. Remarcó que la prioridad absoluta es que los terrenos e instalaciones sean usufructuados por las familias comodorenses, las organizaciones vecinales y las entidades deportivas que ya hacen uso de ellos de manera cotidiana. “La respuesta es muy simple. Hay que definir quién de verdad puede dirigir el destino de esos bienes para que Comodoro pueda ocuparlos en su desarrollo productivo, para que lo puedan ocupar familias y para que lo puedan ocupar clubes”, concluyó el legislador.