La crisis de Flybondi se profundizó en las últimas horas y dejó una imagen poco habitual para el mercado aerocomercial argentino: la empresa canceló todos sus vuelos programados para el jueves 25 de junio. Según informó Agencia Noticias Argentinas, fueron suspendidos los 11 servicios previstos, luego de que quedaran en tierra los tres aviones que todavía estaban operativos.
La paralización total de la actividad expuso el deterioro que la compañía viene acumulando desde hace meses. A los problemas técnicos y de mantenimiento se suman conflictos por contratos de leasing, dificultades financieras y demoras en pagos a proveedores clave.
El impacto más inmediato volvió a sentirse entre los pasajeros, muchos de los cuales quedaron a la espera de reprogramaciones o respuestas concretas. La empresa preveía retomar una actividad limitada este viernes 26 de junio, aunque medios locales reportaron que algunos servicios continuaban afectados.
Aviones en tierra y una operación cada vez más reducida
El problema de fondo está en la flota. Fuentes del sector señalaron que gran parte de las aeronaves de Flybondi permanece fuera de servicio por cuestiones vinculadas al mantenimiento y al incumplimiento de contratos de alquiler. LA NACION informó a comienzos de junio que la compañía había llegado a operar con un solo avión y que tenía 11 aeronaves fuera de servicio.
En ese contexto, fuentes aeroportuarias citadas por Agencia NA indicaron que no había certeza plena sobre la normalización del servicio. “No hay seguridad absoluta de que esto finalmente suceda”, señalaron respecto de la posibilidad de retomar la actividad de manera limitada.
A la falta de aviones disponibles se sumaron inconvenientes en el abastecimiento de combustible, en medio de atrasos en pagos a proveedores. Ese combo terminó de profundizar una operación ya golpeada por cancelaciones, demoras y pérdida de confianza entre usuarios.
Denuncias, reclamos laborales y dudas sobre el futuro
La crisis también llegó a la Justicia. La aerolínea enfrenta una denuncia penal por la cancelación de más de 2.500 vuelos y la afectación de más de 350.000 pasajeros en el último año, según datos de la consultora Adventus difundidos por distintos medios.
Uno de los denunciantes sostuvo que la empresa comercializaba pasajes “que sabe que no puede cumplir”, una acusación que ahora deberá ser analizada en el ámbito judicial. La presentación busca determinar si hubo irregularidades en la venta de tickets y en la prestación efectiva del servicio.
El cuadro se completa con conflictos laborales. Extrabajadores denunciaron incumplimientos en acuerdos de retiros voluntarios e indemnizaciones, mientras la empresa atraviesa cambios en su conducción y una reorganización interna que no logró estabilizar la operación.
Flybondi, que comenzó a volar en 2018 como símbolo del modelo low cost en Argentina, enfrenta así un punto de inflexión. Entre aviones en tierra, pasajeros afectados, denuncias judiciales y problemas financieros, la compañía transita su etapa más delicada y deja abierta una pregunta central: si podrá recuperar la confianza necesaria para seguir compitiendo en el mercado aerocomercial.
(Fuente: El Diario Nuevo Día)