Durante la décima audiencia del juicio por la muerte de Diego Armando Maradona, el neurocirujano Leopoldo Luque proyectó; según sus palabras, de forma accidental; una fotografía de la autopsia del astro, provocando la descompensación y el abandono inmediato de la sala por parte de Gianinna Maradona.
El protocolo judicial establece que, ante material sensible, se debe advertir a los familiares para que decidan si permanecer en el recinto. Sin embargo, la imagen apareció en la primera diapositiva de un PowerPoint sin aviso previo. “¡Leo, pará!”, gritaron los presentes mientras intentaban desconectar la computadora, pero el daño ya estaba hecho.
El descargo de Gianinna: “No voy a parar”
Horas después del incidente, Gianinna utilizó sus redes sociales para descargar su indignación contra el médico imputado: “Hijo de puta, eso es lo que sos. Sin empatía, sin corazón, sin escrúpulos. Hoy dejaste en evidencia que sos capaz de cualquier cosa”, sentenció.
Además, compartió una foto junto a Diego con una promesa cargada de dolor: “Con el alma en la mano, con el corazón destruido y la psiquis cagada a palos. No voy a parar hasta el final. Te lo prometo, te amo”.

La versión de Luque y la postura del Tribunal
Por su parte, el neurocirujano aseguró ante los jueces que no advirtió la presencia de la fotografía al inicio de su presentación ni reparó en que Gianinna estaba en la sala. “Perdón, perdón, de verdad no me di cuenta”, alcanzó a decir tras el exabrupto.
A pesar de la gravedad del hecho, los magistrados consideraron, en principio, que no hubo intención deliberada por parte de Luque de exponer la imagen frente a la familia. El incidente se suma a una jornada ya tensa, donde los defensores del médico habían sido advertidos previamente por el tribunal debido a risas y cuchicheos durante la declaración de testigos.