El dramático episodio comenzó el lunes pasadas las 20 en el barrio Confluencia, ubicado en el sector sudeste de la ciudad de Neuquén. En un breve descuido de los adultos a cargo, el pequeño se alejó de la propiedad. La urgencia del caso se incrementó al instante debido a su cuadro de autismo, una condición que lo hacía altamente sensible a los estímulos del entorno.
En cuestión de minutos, el operativo de búsqueda movilizó a familiares, vecinos, la comunidad educativa a la que asistía el menor y a efectivos de la Policía neuquina. Las redes sociales jugaron un rol central durante las primeras horas, multiplicando imágenes del nene y detalles sobre la ropa que llevaba puesta para agilizar los rastrillajes en toda la zona.
Con el transcurso de la noche, las cuadrillas concentraron el despliegue sobre la calle Tronador, en las inmediaciones de la Planta de Tratamiento de Líquidos Cloacales. La hipótesis principal de los investigadores señalaba que el menor podía haber ingresado al perímetro tras hallar un acceso abierto en la estructura.
Lamentablemente, cerca de la madrugada el personal policial confirmó el hallazgo del cuerpo en la zona de tanques y piletones de tratamiento. “Se desplegó una búsqueda a contrarreloj en un predio de altísimo riesgo y la visibilidad era casi nula”, confiaron fuentes abocadas al operativo tras confirmarse la trágica noticia.
El caso quedó bajo la órbita de la Fiscalía de Instrucción de turno, que ordenó la realización de las pericias correspondientes y la autopsia para determinar las causas exactas del deceso. Asimismo, la Justicia buscará establecer cómo se produjo el ingreso del niño al sector industrial y evaluar las medidas de seguridad del lugar.
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