Una nueva tendencia comenzó a ganar terreno en restaurantes de España, México y Argentina: algunos locales decidieron prohibir el ingreso de influencers mediante carteles colocados en sus puertas, una medida que rápidamente se volvió viral en redes sociales.
Los propietarios de los establecimientos explicaron que la decisión busca poner un límite a quienes solicitan comidas gratuitas a cambio de publicaciones en redes sociales o a situaciones en las que una reseña negativa puede afectar la reputación y el funcionamiento del negocio.
La iniciativa generó opiniones divididas. Mientras algunos comerciantes y usuarios respaldan el derecho de cada restaurante a decidir las condiciones de ingreso a su establecimiento, otros consideran que impedir el acceso a una persona por su actividad como creador de contenido resulta una medida desproporcionada e incluso discriminatoria.
El debate también reavivó la discusión sobre el rol de los influencers en la promoción gastronómica y el vínculo comercial entre los creadores de contenido y los emprendimientos del sector, una práctica cada vez más habitual en distintos países.
En redes sociales, la polémica continúa creciendo, con miles de comentarios a favor y en contra de una medida que pone sobre la mesa los límites entre la libertad comercial, el marketing digital y los derechos de los consumidores.