A pesar de que el menor intentó restarle importancia asegurando que se trataba de una “broma”, la intervención judicial reveló un escenario alarmante.
Por orden de la Oficina Penal Juvenil, se registró la vivienda del adolescente. Allí, la Policía de La Pampa secuestró un arsenal que incluía carabinas, una escopeta, una pistola calibre .380, gran cantidad de municiones y equipamiento avanzado como visores infrarrojos. Los elementos pertenecerían al padre del joven, quien se dedica a la caza pero no contaba con la documentación legal de las armas, por lo que se le inició una causa por tenencia ilegal.
De manera simultánea, en la capital de Salta, la justicia imputó a cuatro jóvenes (de entre 16 y 19 años) por el delito de intimidación pública. Los implicados habrían escrito mensajes amenazantes en los baños de los colegios Walter Adet y República de la India, provocando la suspensión de actividades y el temor de las familias. Uno de los menores admitió su culpabilidad y se mostró arrepentido ante la fiscalía.
El fiscal pampeano Guillermo Komarofky señaló que estos hechos podrían estar vinculados a un “patrón viral” de redes sociales. Las autoridades advierten que estas conductas, lejos de ser juegos inofensivos, activan protocolos de seguridad costosos y tienen consecuencias penales graves tanto para los menores como para sus padres.