La tensión subió cuando en las pantallas gigantes apareció el rostro de Martin Luther King Jr. acompañado de la frase: “El gobierno estadounidense fue declarado culpable de su asesinato en un juicio civil”. Segundos después, la señal de video se interrumpió de manera repentina, dejando a los miles de asistentes y a quienes seguían el streaming oficial con la duda de si se trató de una falla técnica o de un acto de censura deliberada por parte de los organizadores.
Antes del polémico cierre, Julian Casablancas ya había preparado el terreno con declaraciones picantes sobre la libertad de expresión y el reciente debate sobre el servicio militar obligatorio en Estados Unidos. “Estaba tentado de mostrarles videos que bajaron de YouTube o el Gobierno. Tierra de los libres, ¿verdad?”, lanzó el cantante frente a una multitud atónita.
El vocalista, que en el pasado apoyó a Bernie Sanders, ha manifestado recientemente su desencanto con el sistema electoral norteamericano, calificando a los dos partidos mayoritarios como “una farsa” y denunciando que los medios de comunicación funcionan como “brazos propagandísticos” del poder militar y financiero.
En medio de la controversia, The Strokes aprovechó para presentar “Going Shopping”, un adelanto de su próximo álbum Reality Awaits, el primero en seis años. Sin embargo, el contenido artístico quedó en segundo plano frente a la contundencia de un mensaje que, para muchos, fue “saboteado” justo cuando alcanzaba su punto más crítico.