Al finalizar el encuentro, el mediocampista le restó importancia a la premeditación del gesto: “No pude pensar nada, me salió de esa manera por la alegría de este grupo que se lo merece” explicó, vinculando la celebración con la unión del plantel.
Lo que pocos sabían durante el desarrollo del juego es que Paredes estuvo cerca de pedir el cambio en la primera etapa. “Sentí una molestia en el isquio a los 20 minutos. Aguanté lo más que pude porque este grupo se está convirtiendo en un equipo de hombres que sabe sufrir” detalló el volante, que finalmente debió ser reemplazado en el segundo tiempo al no poder continuar.

Con esta victoria, Boca suma 24 unidades y se acomoda en la tercera posición de la Zona A, manteniendo un invicto de 13 encuentros. Por el lado de River, la derrota caló hondo al ser la primera caída en la era Coudet.
El conjunto de la Ribera no tendrá mucho tiempo para festejos: el próximo jueves 23 de abril visitará a Defensa y Justicia con la duda puesta en la gravedad de la lesión de su capitán y referente, Leandro Paredes.