La situación salió a la luz mediante una denuncia anónima a la línea 112, derivada posteriormente a la Defensoría de Niñas, Niños y Adolescentes. El reporte detalla situaciones de extrema gravedad que habrían ocurrido en vestuarios y durante traslados: Agresiones físicas y tocamientos, Hostigamiento sistemático por parte de al menos tres juveniles hacia un compañero e Intimidación digital con amenazas mediante la difusión de imágenes sin consentimiento a través de WhatsApp para evitar que los hechos fueran denunciados.
La postura de Rosario Central
Ante la magnitud de los hechos, la institución de Arroyito emitió un comunicado oficial informando la suspensión inmediata de todas las actividades de la división afectada. “Nuestra prioridad absoluta es la protección de los menores y el esclarecimiento total de los hechos”, expresaron desde el club.
Se activó el Protocolo Institucional de Actuación, que incluye el apartamiento preventivo de los señalados, asistencia psicológica para los niños y sus familias, y reuniones urgentes con el cuerpo técnico y los padres de la categoría. Además, la Justicia ya interviene para definir responsabilidades.