Según el análisis de la fiscalía, el uso del Boeing 757-200 no supuso una malversación de fondos públicos. Mángano subrayó que la aeronave cuenta con 39 plazas y que en el viaje hacia Nueva York quedaron más de 10 asientos libres. “No existió un uso irregular de recursos ni un gasto adicional para el Estado”, sostuvo la fiscal, basándose en informes de la Secretaría General de la Presidencia.
La polémica se había desatado meses atrás cuando trascendió la participación de Angeletti en la comitiva. En aquel entonces, Adorni defendió la decisión asegurando que los gastos personales de su esposa fueron cubiertos de manera privada y que ella lo acompañaba mientras él iba a “deslomarse” por el país. El dictamen fiscal ratifica que no hubo erogaciones extraordinarias por parte del erario público que configuren administración fraudulenta.
Ahora, la decisión final queda en manos del juez Daniel Rafecas. El magistrado deberá determinar si acepta el pedido de la fiscalía para cerrar el expediente definitivamente o si considera que restan medidas de prueba por producir. El dictamen representa un alivio judicial para Adorni, quien simultáneamente enfrenta otra investigación por su evolución patrimonial y la compra de un departamento en Caballito.