La operación fue calificada como “exitosa” en los pasillos de Rawson, dado que la demanda de los inversores superó ampliamente las expectativas, alcanzando ofertas por más de USD 2.000 millones.
Los números de la deuda
El nuevo título público tiene un plazo de 10 años (vencimiento en 2036) con una tasa de interés del 9,45% anual. El dato más relevante para la gestión de Torres son los 3 años de gracia: Chubut no pagará capital hasta abril de 2029, abonando durante este período únicamente los intereses. Este esquema permite “patear” el peso de la deuda hacia la segunda mitad del próximo período de gobierno, liberando recursos inmediatos para la caja provincial.
¿A dónde va el dinero?
Según el prospecto de emisión, los fondos tienen un destino doble:
- Recompra de deuda: Se cancelará el remanente del BOCADE 2030, un bono que venía asfixiando las cuentas públicas al descontarse directamente de las regalías petroleras.
- Plan de obras: Se estima un excedente de entre USD 250 y 350 millones que se destinarán a infraestructura crítica. Entre las prioridades figuran la repotenciación del Acueducto del Lago Musters (vital para Comodoro, Rada Tilly y Caleta Olivia) y la finalización del Hospital de Alta Complejidad en Trelew.
Con esta colocación, Chubut se suma a la lista de provincias (como CABA, Córdoba y Santa Fe) que lograron testear con éxito el apetito de los mercados internacionales en lo que va del año. La garantía de las regalías hidrocarburíferas fue, una vez más, el “seguro” que permitió a la provincia obtener una tasa competitiva en un contexto de riesgo país todavía elevado.