La muerte de dos bebés prematuros en el servicio de neonatología del Hospital SAMIC El Calafate generó conmoción en El Calafate y derivó en una investigación judicial por presunta mala praxis.
Los fallecimientos ocurrieron durante el mes de abril y, tras las denuncias realizadas por las familias de los recién nacidos, la Justicia comenzó a reunir documentación médica y ordenó pericias para determinar si existieron irregularidades o negligencias en la atención brindada.
La investigación busca establecer si las muertes pudieron evitarse o si estuvieron relacionadas exclusivamente con complicaciones derivadas de los cuadros de prematurez que presentaban los bebés.
Actualmente existen cuatro presentaciones judiciales vinculadas al funcionamiento del área de neonatología. Dos corresponden directamente a los fallecimientos de los recién nacidos, mientras que las otras denuncias están relacionadas con posibles episodios de mala praxis dentro del servicio.
Entre los puntos señalados aparecen supuestos errores en tratamientos, suministro incorrecto de medicación y falta de guardias activas, aspectos que ahora deberán ser evaluados mediante estudios periciales y el análisis de historias clínicas.
En paralelo, una médica neonatóloga que trabajó durante abril en el hospital aseguró públicamente haber presenciado “dos eventos muy graves” dentro de la institución y confirmó que decidió acudir a la Justicia.
“Como médica neonatóloga que estuvo en esas oportunidades, hice la denuncia porque me parece muy pertinente que la Justicia intervenga”, expresó la profesional en un video difundido en redes sociales.
Por su parte, desde el Hospital SAMIC El Calafate emitieron un comunicado en el que informaron que se lleva adelante una investigación interna “con el objetivo de esclarecer los hechos que han tomado estado público”, remarcando su compromiso con la calidad de atención, la seguridad de los pacientes y la transparencia institucional.