El presidente de Irán, Masud Pezeshkian, declaró este martes el fin de la guerra con Israel, luego de 12 días de bombardeos e intercambios de misiles que dejaron más de 400 muertos y mantuvieron en vilo al mundo. La tregua llega tras una escalada sin precedentes en Medio Oriente, que involucró directamente a Estados Unidos.
“Tras la heroica resistencia de nuestra gran Nación, asistimos al establecimiento de una tregua y al fin de esta guerra impuesta”, expresó Pezeshkian en un mensaje difundido por la agencia oficial IRNA. El mandatario iraní calificó al gobierno israelí como un “enemigo terrorista” y aseguró que Israel “sufrió un severo e histórico castigo”, aunque advirtió que responderán si la agresión continúa.
La guerra comenzó con ataques israelíes a instalaciones nucleares iraníes y fue escalando hasta incluir bombardeos estadounidenses. El punto más crítico se dio cuando Estados Unidos lanzó una ofensiva con bombarderos B2 sobre los principales centros nucleares de Irán. En respuesta, Teherán atacó bases militares estadounidenses en Qatar con misiles balísticos.
Fue entonces cuando el presidente estadounidense, Donald Trump, anunció que se había alcanzado un acuerdo para implementar un alto el fuego completo y mutuo entre Israel e Irán. Según explicó, la tregua comenzará esta noche y se desarrollará en dos fases de 12 horas cada una: primero con Irán cesando hostilidades, y luego con Israel. Esto marcaría el fin oficial de la llamada “Guerra de los 12 días”.
Sin embargo, a pesar del anuncio, las tensiones no cesan. El ministro de Relaciones Exteriores de Irán, Seyed Abbas Araghchi, desmintió inicialmente la existencia de un acuerdo firmado y aseguró que no se detendrán “hasta que Israel cese su agresión ilegal”. Israel, por su parte, denunció el lanzamiento de nuevos misiles desde Irán y ordenó ataques de represalia sobre Teherán, en lo que considera una violación del acuerdo.
A pesar del clima de desconfianza mutua, la tregua fue confirmada finalmente por ambos gobiernos. En Irán, medios oficiales reportaron celebraciones callejeras en Teherán, donde la población salió a festejar lo que el gobierno considera una victoria simbólica y militar frente a sus enemigos.
La comunidad internacional, que había expresado una fuerte preocupación ante el riesgo de una guerra abierta en la región, espera ahora que el alto el fuego marque el inicio de un proceso de desescalada. No obstante, la situación sigue siendo volátil y cualquier provocación podría reactivar el conflicto.
Fuente: Página 12.