El docente e investigador del CONICET, Juan Manuel Diez Tetamanti, analizó en diálogo con Actualidad 2.0 por Radio del Mar la implementación del nuevo sistema de transporte urbano de Comodoro Rivadavia.
Diez Tetamanti participó junto a concejales y vecinos en la elaboración del pliego que sirvió como base para la nueva concesión del servicio. Según explicó, parte de los criterios planteados originalmente se mantienen, aunque cuestionó las modificaciones realizadas posteriormente sobre los recorridos.
“El pliego es la base donde se tiene que partir y de ahí tiene que ser mejor que esto”, sostuvo.
El pliego y los cambios en los recorridos
El investigador señaló que uno de los principales puntos incorporados al pliego fue la creación de la línea 6, destinada a conectar distintos sectores de la ciudad y mejorar la circulación hacia el oeste.
También se contemplaron extensiones de recorridos debido al crecimiento urbano de Comodoro Rivadavia, especialmente en sectores de zona norte y zona sur.
“No se cambiaron los recorridos originales, sino que se extendieron”, explicó, y detalló que el pliego contemplaba un incremento del kilometraje mensual, además de mejoras vinculadas a las unidades y las condiciones del servicio.
Entre ellas mencionó calefacción, aire acondicionado, cámaras, cartelería y accesibilidad.
Sin embargo, sostuvo que posteriormente se produjo una modificación estructural del sistema que no fue elaborada por el grupo de investigación que participó en el diseño del pliego.
“Hubo una reforma estructural del transporte, porque directamente de un día de julio empezó agosto y hubo una reforma de las líneas, con números, reforma de recorrido, de un día para el otro. Eso generó un shock enorme”, afirmó.
“Hay que trabajar línea a línea”
Uno de los principales cuestionamientos planteados por Diez Tetamanti fue la falta de un proceso gradual de adaptación y comunicación hacia los usuarios.
El investigador señaló que los cambios de recorridos y numeración generaron confusión entre quienes utilizan diariamente el transporte para ir a trabajar, llevar a sus hijos a la escuela o realizar sus actividades cotidianas.
“Nadie tiene por qué andar investigando mapas, aplicaciones extrañas”, expresó.
En ese sentido, consideró fundamental recuperar una instancia de participación ciudadana que permita analizar las modificaciones de manera progresiva.
“Hay que trabajar línea a línea, y esto hay que hacerlo de a poco, y con la participación como se vino haciendo”, sostuvo.
Además, remarcó que pequeñas modificaciones pueden tener un impacto significativo en la vida cotidiana de los vecinos.
“Cambias un recorrido dos cuadras, y una mujer de noche tiene que caminar dos cuadras, que no puede caminar porque es una situación de inseguridad, un lugar donde no puede pasar, y le arruinaste la vida cotidiana a alguien”, ejemplificó.
La mesa de seguimiento
Diez Tetamanti recordó que el pliego contempla una mesa de seguimiento integrada por distintos sectores, entre ellos vecinos, concejales, representantes del Ejecutivo y la Cámara de Comercio.
Según explicó, ese espacio fue pensado para evaluar el funcionamiento del sistema una vez iniciado el servicio y realizar las modificaciones necesarias.
“El pliego tiene una cuestión que es una mesa de seguimiento”, señaló, y consideró que debería utilizarse para analizar los problemas que aparecen actualmente en los recorridos.
En este contexto, remarcó la importancia de incorporar la experiencia de quienes utilizan diariamente los colectivos. “Hay que escuchar a la persona que usa todo el día el colectivo”, afirmó.
El próximo pliego para Diadema
Durante la entrevista, el investigador también se refirió al futuro proceso de licitación del servicio que actualmente presta Diadema.
Explicó que desde junio vienen trabajando junto a vecinos y vecinalistas de zona norte para elaborar propuestas y analizar las necesidades de quienes utilizan el transporte en ese sector.
“Tuvimos reuniones con todas las vecinales de zona norte en el Concejo, vinieron, nos sentamos juntos, pidieron cambios en recorridos y expresaron cuáles eran mejores condiciones para tomar el colectivo para ir al colegio”, detalló.
También se analizaron horarios y necesidades vinculadas a actividades cotidianas, como realizar compras o trasladarse entre distintos barrios.
Según Diez Tetamanti, el nuevo pliego se encuentra aproximadamente en un 90% de elaboración y tiene estado parlamentario.
Finalmente, destacó que el trabajo realizado desde la universidad fue desarrollado prácticamente de manera ad honorem y que los mapas, documentos y materiales elaborados se encuentran disponibles públicamente.
“Es necesario que las personas que utilizan el transporte tengan participación en esto, para que termine siendo más digno”, concluyó.