La institución recibe estudiantes desde los 16 años y no establece un límite máximo de edad. Cuenta con propuestas de cocina, repostería, peluquería, corte y confección, además de espacios de formación en inglés, computación y artes visuales. Las inscripciones permanecen abiertas durante todo el año.
La Escuela de Jóvenes y Adultos Nº 611 de Comodoro Rivadavia invita a la comunidad a conocer sus propuestas educativas y las distintas posibilidades para terminar la escuela primaria, sin importar la edad ni el momento del año en que se decida comenzar.
En diálogo con Del Mar Digital, Cintia Díaz, docente de inglés de la institución, explicó que la escuela recibe estudiantes desde los 16 años y no tiene un límite máximo de edad. Como ejemplo, contó que recientemente se incorporó una persona de 85 años que decidió retomar sus estudios.
La propuesta está orientada a la terminalidad primaria y se complementa con distintas áreas especiales, como computación, artes visuales e inglés, y talleres de formación en cocina, repostería, peluquería y corte y confección.
Uno de los aspectos que destacaron las docentes es que las actividades también pueden convertirse en una herramienta para generar ingresos. En ese sentido, Díaz relató el caso de un exalumno que, luego de participar del taller de cocina, pudo desarrollar un emprendimiento de panificados y actualmente recibe pedidos para eventos.
La docente señaló que situaciones similares se presentan con quienes asisten a los talleres de peluquería y corte y confección, que encuentran allí conocimientos y herramientas para desarrollar una actividad laboral.
Aprender a cualquier edad
La experiencia educativa también contempla a personas que llegan a la institución sin saber leer ni escribir. Díaz recordó el caso de un estudiante que, hace más de una década, se acercó a la escuela y comenzó a participar de las clases de inglés pese a no estar alfabetizado.
A través de juegos y distintas actividades, logró despertar su interés por el idioma. Tiempo después, le entregó a la docente un papel en el que había escrito su nombre y apellido, junto con una primera frase en inglés. Para ella, fue uno de los momentos más emocionantes de su trayectoria.
Las docentes remarcaron que el aprendizaje es un proceso compartido y que las experiencias de vida de cada estudiante también enriquecen las clases. Por eso, las propuestas no responden necesariamente a un esquema tradicional: las actividades se adaptan a las necesidades, los tiempos y la participación de quienes asisten.
Además, la institución organiza jornadas y encuentros durante el año, con actividades vinculadas a distintas fechas y celebraciones, que también permiten elaborar productos para vender.
Inscripciones abiertas durante todo el año
Otro de los puntos que destacaron es la flexibilidad para cursar. La escuela funciona en turnos mañana, tarde y noche, y cuenta con distintas sedes distribuidas en barrios de la ciudad, en vecinales, escuelas y capillas.
Quienes trabajan o no pueden asistir todos los días pueden acordar con los docentes de ciclo cómo organizar las actividades y los tiempos de estudio. También existe la posibilidad de continuar algunas tareas de manera virtual.
Las inscripciones no se limitan al inicio del ciclo lectivo: las personas interesadas pueden acercarse durante cualquier momento del año y comenzar su recorrido educativo, con tiempos de finalización que se adaptan a cada estudiante.
Finalmente, las docentes invitaron a quienes todavía no se animan a dar el paso a acercarse y conocer la propuesta. Destacaron que la escuela recibe a personas de distintas edades y que incluso hay estudiantes que comparten el espacio de aprendizaje con sus hijos.
“Las puertas están abiertas durante todo el año”, fue el mensaje que dejaron a la comunidad, con la invitación a animarse a retomar los estudios y descubrir las oportunidades de formación que ofrece la Escuela 611.