Cristian “Pity” Álvarez prestó declaración este lunes por primera vez en el marco del juicio oral en el que está imputado por el homicidio de su vecino Cristian Maximiliano Díaz, ocurrido a mediados de 2018 en el barrio porteño de Villa Lugano. La decimosexta jornada del debate comenzó con demoras debido a una descompensación previa del músico, quien requirió asistencia médica antes de ingresar a la sala.
Para posibilitar su presencia en los tribunales, se coordinó un traslado especial en ambulancia con custodia profesional desde el centro de salud mental Solar Colonial de Castelar, donde se encuentra internado. Tras superar el malestar y luego de un cuarto intermedio, el artista optó por hablar ante el Tribunal Oral en lo Criminal: “Estoy muy nervioso, me cayeron muchas fichas. Pensé que no iba a poder declarar”, manifestó en el inicio de su exposición.
Durante su relato, el exlíder de Viejas Locas e Intoxicados describió a la víctima como remisero ocasional y detalló un altercado previo por pertenencias personales: indicó que Díaz lo había dejado a pie en un viaje con una mochila que contenía dinero y las llaves de su domicilio. “Les dije a los pibes: ‘Díganle al Gringo que de esto vamos a hablar, que esto no va a quedar así’. Nunca dije: ‘Le voy a pegar un tiro’”, remarcó en referencia a los momentos previos al trágico desenlace.
En la misma audiencia compareció como testigo el sacerdote César Scicchitano Tagle, conocido como el “cura rockero” y allegado al imputado, quien sostuvo que solo conocía a Díaz de vista y aclaró que jamás lo vio armado ni cometiendo delitos. Mientras la defensa, encabezada por los letrados Queijeiro y Javier Baños, insiste con recursos de queja sobre la aptitud mental del cantante y evalúa citar nuevos testigos, el proceso se encamina hacia su fase final a la espera de las resoluciones de alzada.