Nacido en los sectores más humildes de Villa Fiorito, el futbolista criado en el Gran Buenos Aires forjó su carácter en base al esfuerzo diario junto a sus seres queridos. Él mismo rememoró en reiteradas oportunidades los duros pasajes de su niñez, cuando la realidad económica lo llevó a trabajar recolectando cartones en la calle: “Íbamos de lunes a viernes, era un laburo familiar. Por suerte para comer teníamos, pero había que salir a mover el lomo”, describió de manera genuina sobre la cultura del trabajo que signó su formación antes de que el fútbol modificara su destino de forma definitiva.
Tras realizar las divisiones inferiores en River Plate, Medina experimentó un punto de quiebre absoluto en su carrera profesional a comienzos de 2018, cuando la dirigencia de Talleres de Córdoba adquirió la mayor parte de su ficha. En el conjunto cordobés, el defensor encontró la continuidad, el rodaje y el crecimiento táctico necesarios para dar el gran salto internacional hacia el Lens de Francia, escala previa a su rutilante presente en Marsella y a esta consagración con la camiseta albiceleste.
La ratificación de Medina en la última línea no es el único dato saliente del once que dispuso Lionel Scaloni para chocar contra Argelia, en un esquema que finalmente alineará a Nahuel Molina por la banda derecha en lugar de Gonzalo Montiel. La presencia del zaguero de Fiorito en el lateral izquierdo, complementando a la dupla central integrada por Cristian “Cuti” Romero y Lisandro Martínez. De salir a pelearla día a día en el barro a custodiar la espalda de Lionel Messi en el torneo de fútbol más importante del mundo.