La Selección Argentina se encuentra a un paso de una nueva final del mundo en la Copa del Mundo 2026, pero su próximo escollo, Inglaterra, ya empezó a jugar el partido en los escritorios. El influyente diario británico The Guardian publicó un extenso informe táctico donde desmenuza las que considera las principales flaquezas del conjunto dirigido por Lionel Scaloni. A pesar del respeto por la jerarquía individual el análisis señala debilidades puntuales en el retroceso defensivo y la banda derecha argentina.
El primer foco de conflicto que marca el medio europeo está en el lateral derecho de la defensa. El flojo rendimiento de Nahuel Molina frente a Suiza, donde fue desbordado reiteradamente por Dan Ndoye antes de ser reemplazado por evidentes problemas físicos, encendió las alarmas del cuerpo técnico. A esto se le suma que su relevo natural, Gonzalo Montiel, también arrastra complicaciones musculares desde el inicio de la cita mundialista, lo que limitaría seriamente las opciones de contención de Scaloni ante extremos veloces como Anthony Gordon o Marcus Rashford.
La segunda gran crítica de The Guardian apunta a las transiciones del mediocampo. Si bien elogia la capacidad de asociación de figuras como Enzo Fernández y Alexis Mac Allister con la pelota en los pies, el informe afirma con dureza que el centro de la cancha argentino “sencillamente no corre tanto como los demás” cuando pierde la posesión. Para fundamentar la crítica física, el medio recurre a las estadísticas de la FIFA y advierte que las transiciones lentas de Rodrigo De Paul y Leandro Paredes podrían ser campo fértil para el desgaste que proponen Jude Bellingham y Declan Rice.
El reporte no elude la figura de Lionel Messi, definiéndolo como el núcleo indiscutido del sistema pero también como una limitación colectiva asumida. “La no participación de Messi sin la pelota está incluida en todo el plan”, sostiene la publicación, detallando que gran parte del andamiaje táctico de Scaloni está estructurado para compensar su escaso retroceso y posicionarlo en zonas de ataque letales. No obstante, advierten que congestionar la zona central —tal como lo ensayó Suiza por momentos— puede aislar al capitán y dejar sin respuestas al equipo.
Pese a este crudo diagnóstico de las debilidades físicas y posicionales, los analistas británicos concluyen con una advertencia cargada de cautela para el seleccionado que conduce Thomas Tuchel. El periódico destaca que Argentina es, ante todo, un “equipo de momentos” con una capacidad única para destrabar partidos chatos gracias a la jerarquía de figuras como Lautaro Martínez o Julián Álvarez. El decisivo e histórico choque por un lugar en la gran final de la Copa del Mundo se disputará este miércoles 15 de julio en el Estadio de Atlanta.