El intendente de Gualjaina, Marcelo Limarieri, cuestionó el estado de las rutas nacionales y reclamó al Gobierno nacional la distribución de los fondos destinados al mantenimiento vial. En diálogo con Actualidad 2.0 por Radio Del Mar, explicó su participación en una comisión de la Cámara de Diputados donde se analizó la situación de las rutas junto a distintos especialistas.
Limarieri señaló que fue invitado a exponer por iniciativa del diputado de Aveiro y a partir de gestiones del diputado Juan Pablo Luque. El objetivo fue trasladar al Congreso la realidad que atraviesan las localidades del interior de la Patagonia.
“Tuve la oportunidad de exponer en esa comisión y contar un poco cómo vivimos en el interior más profundo de nuestra Argentina, y sobre todo en la zona sur patagónica, donde es tan difícil la vida, las distancias y todo lo que implica”, explicó.
El impacto del deterioro de las rutas
Aunque Gualjaina se encuentra sobre la Ruta Provincial 12, Limarieri remarcó que la localidad depende fuertemente de la Ruta Nacional 40 para su conexión con otros puntos de la región.
“Nosotros estamos distantes a 60 kilómetros de la Ruta 40 y de esos 60 kilómetros, 35 son de ripio”, detalló.
El intendente destacó que la localidad cuenta con atractivos turísticos como Piedra Parada, sus valles, ríos y viñedos, pero advirtió que gran parte de este desarrollo depende de contar con vías de comunicación en buenas condiciones.
En ese sentido, cuestionó especialmente el estado de la Ruta 40 y el tránsito pesado que circula desde Chile hacia distintas localidades de la Patagonia.
Reclamo por los fondos para las rutas
Uno de los principales planteos realizados durante la comisión estuvo relacionado con los fondos destinados al mantenimiento de las rutas nacionales.
Limarieri reclamó que los recursos recaudados a nivel nacional sean distribuidos de acuerdo con las necesidades y urgencias de cada corredor vial.
“Lo que tienen que decir es cómo y cuándo van a distribuir esos fondos, que están siendo retenidos en forma indebida y, en algunos casos, de forma discrecional”, sostuvo.
Además, consideró necesario que el ministro de Economía concurra al Congreso para explicar qué ocurre con esos recursos y por qué no están siendo transferidos para el mantenimiento de las rutas.
El impacto sobre el turismo y la producción
Limarieri sostuvo que el mal estado de las rutas no solo afecta a quienes viven en las localidades del interior, sino también al turismo, al transporte y a las actividades productivas.
Como ejemplo, mencionó el deterioro de la Ruta 259, que conecta con el paso fronterizo hacia Chile. “Cuando uno llega a la frontera de Chile, apenas ingresás es todo asfalto. Termina el asfalto que corresponde al límite de Chile y te caés en un pozo”, describió.
También señaló que las empresas de alquiler de vehículos representan otra dificultad para el turismo, ya que algunas cláusulas no permiten circular por caminos de ripio o tierra.
“Podemos poner la mejor de las voluntades, pero no va a venir nadie” si las condiciones de conectividad no son adecuadas, advirtió.
“Si no partimos de lo básico, no podemos hablar de desarrollo”
El jefe comunal insistió en que el deterioro de las rutas genera consecuencias económicas para distintos sectores y dificulta el desarrollo de la región.
“Hay transportes que ya no quieren transitar algunas rutas más. Se deterioran, se rompen. Todo eso genera el no transferir esos fondos”, señaló.
Y planteó: “Si no tenemos las rutas en condiciones, no hablemos después de desarrollo, de integración, de que vamos a fomentar o que vamos a hacer esto, si no partimos de lo básico, que no tenemos cómo movernos de un lado a otro”.
Finalmente, Limarieri pidió que el reclamo trascienda las diferencias políticas y que exista acompañamiento de todos los sectores para buscar una solución.
“Cuando nosotros emitimos una opinión, más allá de que seamos de distintas localidades, siempre pensamos en un federalismo y cuando hablamos, hablamos por toda la provincia”, concluyó.